Con los tiempos electorales encima, arrecia la guerra interna en Morena por la candidatura a la Presidencia Municipal de Puebla. Golpes bajos, patadas debajo de la mesa, piquetes de ojos y un largo etcétera… Lo normal en una disputa por el poder en la cuarta ciudad más importante y grande del país. Verdades a medias y mentiras completas, de aquí hasta que el cuerpo aguante.
Uno de los blancos prioritarios es y será, por obvias razones –o más bien, por razones que tienen que ver con las encuestas–, el alcalde José Chedraui Budib, quien busca la reelección -aunque de su propia voz nunca ha salido ni un sí ni un no al respecto–. Por eso casi ni extraña que los enemigos del puntero en todos los sondeos empiecen a construir narrativas que lo coloquen como un personaje a contracorriente de los intereses de la 4T.
Me explico: ha empezado a circular cierta información en el sentido de que el gobierno de “Pepe” Chedraui tiene contratos millonarios con TV Azteca (o su filial ADN 40 1.2) y con Totalplay, perteneciente al conglomerado de empresas del odiado, y odioso, Ricardo Salinas Pliego.
Con ello buscan sembrar –al menos en el “círculo rojo”– una idea delicadísima: que el alcalde morenista que gobierna Puebla capital financia a los enemigos tanto de la presidenta Claudia Sheinbaum como del gobernador Alejandro Armenta Mier, quien ha acusado, no sin razón, a TV Azteca Puebla de emprender una obsesiva campaña de difamación permanente a su gobierno porque no aceptó –ni aceptará– la extorsión que desde que llegó al poder le plantearon los emisarios de la cadena del Ajusco.
Sin embargo, la acusación contra Chedraui Budib no solo no se sostiene, sino que tiene matices importantes que quizá muchos desconocen. El contrato con Totalplay –relacionado con un sistema citadino de cámaras de seguridad– fue parte de una herencia desde la administración de Claudia Rivera Vivanco. Y el contrato con TV Azteca, herencia a su vez de Eduardo Rivera Pérez, sí se ratificó al inicio del trienio de “Pepe” Chedraui, pero AMBOS, tanto el de Totalplay como el de TV Azteca, fueron CANCELADOS desde hace muchos meses en común acuerdo entre el Ayuntamiento de Puebla y el gobierno de Alejandro Armenta.
¿Dudar de la lealtad del alcalde? No solo parece exagerado, sino falso. Lo único cierto, en todo caso, es que Pepe Chedraui está en la mira y… por algo será.
