Como he dicho, la fiscal Idamis Pastor Betancourt sigue sacando malas notas en todas las pruebas que la sociedad –teóricamente su jefe– le presenta en el día a día. Lamentablemente, parece que la idea de la FGE es que este caso se olvide, como tantos otros que no alcanzan las primeras planas ni los teaser de los noticieros.
No obstante, a pesar de los pesares, serán la valentía y perseverancia de las víctimas lo que a final de cuentas consigan lo que en Puebla, desde el poder, tanto se escatima a quienes sufren un delito personal o patrimonial: justicia.

