El extraño caso de La Vista ya está en otra cancha.
No en la de los vecinos inconformes con las acciones unilaterales de Marcos Salame & Asociados.
(Aquí caben desde Mario Montero y el contador Rafael Moreno Valle Sánchez hasta el químico que se ostenta como administrador director de la asociación oficial del condóminos).
Tampoco en la cancha de estos últimos.
No, para nada.
El tema pasó a un área inédita en la que tiene como jueces al Gobierno del Estado de Puebla y al diputado José Juan Espinosa, quien detonó el caso que ha causado revuelo en los últimos días.
Don Julián Ventosa Aguilera y Luis García Teruel, cabezas visibles de un movimiento que ha cobrado una fuerza inusitada, han dejado el balón y se han retirado a los vestidores con la esperanza de que el conflicto se resuelva en la cancha neutral.
Y vaya que tiene todo para resolverse, pese a que en el origen el affaire nació en un municipio: San Andrés Cholula.
En otras palabras: es un conflicto municipal, no estatal.
La buena fe de los disidentes está sobre la mesa.
Eso sí: es difícil que crean en la palabra del socio mayoritario de La Vista, quien hace seis años tiró por la borda los acuerdos.
¿Y qué decir del notario Mario Montero?
Sin palabras.
