Policías ministeriales trabajan en la localización de los dos jóvenes que hasta el momento están identificados y señalados como los presuntos responsables de la muerte de Francisco Javier Martínez Franco, de 20 años de edad, quien fue dejado en el interior de un refrigerador en la casa en donde los jóvenes vivían desde hace 4 meses.
Después del macabro hallazgo que atestiguó el padre del joven, el martes pasado, al encontrar el cuerpo de su hijo en el interior del refrigerador de la casa de sus supuestos amigos, que se ubica en la avenida Torre de la Vega, del fraccionamiento Nueva España, se han abierto varias líneas de investigación, siendo una de ellas la de un ajuste de cuentas.
Hasta el momento se sigue la pista de dos jóvenes que vivían en este domicilio, guardando la identidad para no entorpecer la investigación; estas dos personas ya están identificadas por las autoridades, puesto que en el interior de la casa se encontraron fotografías y documentos personales de estos sujetos que se encuentran prófugos.
Se informó que el pasado lunes, en la agencia del ministerio público se levantó una averiguación previa con el número 3954/2012/TH, por el delito de privación ilegal de la libertad de Francisco Javier Martínez Franco, señalando que durante la madrugada del domingo dos sujetos lo habían sacado de su domicilio, indicándole que sino salía entrarían por su esposa.
En el acta, se indica que Javier salió sólo en ropa interior, la única prenda con la que se le encontró sin vida; los familiares, al ver que no regresaba a casa, acudieron al domicilio referido, en donde vivían dos jóvenes con los que él compartía gran parte del día; los jóvenes indicaron en varias ocasiones que no estaba, que se acababa de ir con otro amigo y que no lo habían visto.
Observando que se actuaban de forma extraña, decidieron poner la denuncia en el ministerio publico por privación ilegal de la libertad, a la cual se le agregó a partir de las 14:00 horas del día martes, el delito de homicidio; al encontrar dosis de polvo blanco, aparentemente cocaína, se hablaba de un ajuste de cuentas por narcomenudeo.
El dictamen que entregó el Servicio Médico Forense (Semefo), después de que se le practicó la necropsia, refirió que su muerte fue por traumatismo craneoencefálico severo; presentó huellas de tortura ocasionada por golpes en el cuerpo, aparentemente usando una pala que fue puesta a disposición del ministerio público.
