El discurso de convertir el Instituto Estatal Electoral en un organismo ciudadano se quedará en el tintero.
El Señor de los Cerros no está dispuesto a ceder espacios en el proceso de renovación. Fiel a su estilo, ya diseñó un esquema para convertirse en el titiritero y jalar los hilos a su conveniencia. Para muestra un botón: el reciente arribo al instituto de Ricardo Aguilar Ramírez, quien desde esta semana ocupa un lugar en el edificio del bulevar Atlixco 2103, y que en los próximos días asumirá la dirección administrativa en sustitución de Francisco Rivera, actual titular de esa oficina
¿Pero quién este personaje?
Veamos.
Aguilar Ramírez es un incondicional de Eduardo Tovilla, subsecretario de Egresos. Se desempeña como director de Análisis y Política Presupuestal en la Secretaría de Finanzas.
Incluso en la página de Transparencia del gobierno del estado se puede corroborar dicha información, ya que el día de hoy aparece como encargado de la citada oficina, siendo que desde hace unos días despacha en el IEE.
Aquí se lo mostramos.
En su afán de tener el control de todo el instituto, el Señor de los Cerros no cuida estos finos detalles. Sin embargo, Aguilar Ramírez será el encargado de manejar los recursos del proceso electoral del 2013.
Esto representa un coto de poder importantísimo para la operación del morenovallismo en el próximo año, donde estarán en juego más de 217 alcaldías y la renovación del Congreso del estado.
Ricardo Aguilar se apegará al script del inquilino de Casa Puebla debido a la relevancia del proceso electoral, ya que los futuros presidentes municipales y diputados permanecerán cuatro años y medio en funciones.
Consejeros a modo
El Señor de los Cerros empezó a barajar los nombres de quienes ocuparán una silla en el Consejo Estatal Electoral.
Anteriormente, el consejo se equilibraba entre las distintas fuerzas políticas del estado y colocaban funcionarios afines a cada partido para jalar agua a su molino. Sin embargo, ahora la historia será distinta.
El inquilino de Casa Puebla no quiere exabruptos y trabaja para tener el control absoluto, ya que su intención es no ceder espacios a grupos antagónicos.
Se dice que tiene 12 perfiles para ocupar los nueve lugares del IEE.
La intención de convertir al instituto en un organismo autónomo, transparente y sobre todo ciudadano se quedará en el discurso.
El Señor de los Cerros también quiere mover a su antojo los hilos de los consejeros.
Y si no, al tiempo.
