El Partido Acción Nacional (PAN), encabezado por Jorge Romero Herrera, presentó este lunes ante la Cámara de Diputados la solicitud formal de juicio político contra Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, tras las acusaciones de Estados Unidos que lo vinculan con presuntos vínculos al cártel de Sinaloa.
Durante la conferencia, Romero Herrera explicó que la ofensiva del PAN se desarrolla en tres frentes: juicio político, solicitud de desaparición de poderes en Sinaloa y denuncias ante instancias internacionales, incluyendo la Corte Penal Internacional (CPI) en La Haya. El objetivo es que los organismos internacionales investiguen posibles crímenes de lesa humanidad derivados de la colusión entre autoridades y grupos criminales.
El coordinador de la bancada panista en la Cámara de Diputados, Elías Lixa, señaló que la solicitud de juicio político busca la separación definitiva del cargo de Rocha Moya, evitando cualquier protección jurídica que pueda obstaculizar futuros procesos judiciales. Lixa enfatizó que se debe garantizar la sanción máxima según la Ley de Responsabilidad de los Servidores Públicos, en caso de comprobarse vínculos con actividades ilícitas.
El PAN argumenta que la crisis institucional y de seguridad en Sinaloa requiere acciones legales contundentes y aseguró que la desaparición de poderes permitiría al Senado nombrar un gobernador provisional, asegurando así la continuidad del estado de derecho.
Por su parte, legisladores del PAN como Noemí Berenice Luna Ayala y Federico Döring Casar destacaron que estas medidas buscan proteger la seguridad de las familias mexicanas y evitar que la violencia y el crimen organizado influyan en el funcionamiento del gobierno.
La solicitud de juicio político y desaparición de poderes representa el primer paso de una ruta legal y constitucional para garantizar la responsabilidad política y la legalidad en Sinaloa, mientras se investigan posibles irregularidades vinculadas al narcotráfico.
