La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) avaló el Acuerdo 10/09/23 de la Secretaría de Educación Pública (SEP), con el que se eliminan criterios de reprobación automática y se flexibilizan las reglas de evaluación y asistencia en educación básica en México.
La resolución, aprobada por unanimidad durante la sesión del 7 de mayo de 2026, rechazó el amparo promovido por el Colegio El Roble, institución privada que argumentó que las nuevas disposiciones afectaban la calidad educativa y el derecho a una educación de excelencia.
Con este fallo, la SCJN confirmó la validez del modelo educativo impulsado por la SEP para preescolar, primaria y secundaria, aplicable tanto en escuelas públicas como privadas incorporadas al sistema educativo nacional.
El acuerdo establece que en preescolar y primer grado de primaria se mantendrá la promoción automática, mientras que para los demás niveles se aplicarán mecanismos de regularización y criterios más flexibles de acreditación.
Además, desaparece el requisito obligatorio del 80% de asistencia para aprobar el ciclo escolar. La asistencia continuará registrándose en las boletas, pero ya no será un criterio determinante para reprobar estudiantes.
La Corte señaló que la excelencia educativa no depende únicamente de altas calificaciones, asistencia rígida o mayores índices de reprobación, sino también del desarrollo integral, el pensamiento crítico y la permanencia escolar.
De acuerdo con las disposiciones avaladas, estudiantes de secundaria podrán avanzar de grado aun con materias no acreditadas, siempre que cumplan con procesos de regularización establecidos por la SEP.
El máximo tribunal también respaldó que las autoridades educativas implementen medidas proporcionales para evaluar casos de ausencias justificadas y garantizar el derecho a la educación de niñas, niños y adolescentes.
La resolución dejó firme el acuerdo emitido por la SEP en septiembre de 2023 como parte de la Nueva Escuela Mexicana, modelo que prioriza una evaluación formativa basada en observación continua, diálogo docente-alumno y evidencias de aprendizaje.
La discusión generó posturas encontradas entre instituciones educativas, docentes y padres de familia. Mientras algunos sectores consideran que las nuevas reglas favorecen la inclusión y combaten la deserción escolar, otros expresaron preocupación por posibles afectaciones en el nivel académico y la disciplina escolar.
