Frutas, verduras, lácteos, alimentos envasados y cientos de productos más aún en buen estado terminan en la basura todos los días, por millones de toneladas. Y mientras, cientos de millones de personas padecen hambre a nivel mundial.
El mayor despilfarro, dicen las estadísticas, es de las grandes tiendas y restaurantes, pero no sólo ellos: los hogares también tiran. Tan sólo en México, diariamente se desperdician, según cifras de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol): 30 mil toneladas de alimentos. Casi el mismo volumen de comida que desperdicia… ¡Estados Unidos!
La cifra es inmoral: 10 millones 920 mil toneladas de alimentos. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), al año se pierden o desperdician en el mundo: mil 300 millones de toneladas de alimentos. …lo que genera pérdidas por cerca de un billón de dólares, mientras existen 900 millones de personas muriendo de hambre.
El desperdicio se da por igual en diversos países. Tan sólo en Europa, los pobladores destinan la mitad de la comida que compran a la basura… que también se ha vuelto una fuente de comida para cientos de personas azotadas por la crisis y que ven en los desperdicios de otro la supervivencia de sus familias.
Pero esta situación no es propia del Viejo Continente, en México es común ver a personas buscando artículos que resultan un tesoro y que fueron despreciados de los mercados por pequeños desperfectos y que llevan a su mesa con gusto. Según la Asociación Mexicana de Bancos de Alimentos (AMBA), en México hay más de 12 millones de personas en extrema pobreza, por lo que a todos ellos se les podría dar diariamente un kilo de lo que se tira en el país, reduciendo así parte de sus carencias.
Cifras alarmantes a nivel mundial la FAO
indica que un tercio de los alimentos producidos en el mundo para el consumo humano se tiran o se pierden, lo que ocasiona altos costes en los países industrializados, mismos que ascienden a aproximadamente 680 mil millones de dólares y a 310 mil millones en los países en desarrollo.
Las causas de que tantas toneladas se pierdan o desperdicien son diversas y dependen de las naciones, por ejemplo en los países en vías de desarrollo casi el 65 por ciento de las pérdidas ocurren en las etapas de producción, post-cosecha y procesamiento, mientras que en los industrializados, los residuos de alimentos a menudo se producen porque los consumidores tienen una mentalidad de “usar y tirar”, añade el organismo.
La FAO también detalló que los residuos que generan los consumidores a nivel mundial son de entre 95 y 115 kilogramos al año en Europa y Norteamérica, mientras que en África y el Sudeste oscilan entre 11 kilogramos anuales. En el caso de los países pobres, los alimentos se desperdician por falta de refrigeración, sistemas de recolección eficientes y diversas limitaciones.
En tanto, los europeos tiran la mitad de comida que compran, reveló el Parlamento Europeo en enero de este año. Dato significativamente grande, pues en la Unión Europea se calcula que existen 79 millones de pobres, mientras en diversas naciones azota la crisis.
Por ejemplo, distintos diarios han dado cuenta que ante la falta de dinero, muchos españoles buscan comida en los contenedores de supermercados y restaurantes. Según una estimación realizada por el Ministerio de Agricultura y la Federación Española de Bancos de Alimentos (Fesbal) y difundida en septiembre pasado, más de 50 mil toneladas de comida fresca de los supermercados acaban cada año en la basura porque las autoridades sanitarias prohíben que sea donada a las asociaciones encargadas de comedores comunitarios y de proporcionar ayuda a personas de bajos recursos, debido a que no cuentan con la infraestructura necesaria para su mantenimiento y distribución.
Este derroche alimentaría anualmente a 43 mil familias. Por su parte, cada restaurante desperdicia media tonelada de comida al año. Si se toma en cuenta que en España existen 85,230 restaurantes, el total de alimentos que se desperdician superan las 63 mil toneladas anuales, informó en abril Unilever Food Solutions. Con estas alarmantes cifras, la FAO ha solicitado a empresas a nivel mundial sumarse a la iniciativa Save Food, proyecto fundado apenas el año pasado y cuyo principal objetivo es reducir las pérdidas y el desperdicio de alimentos. Robert van Otterdijk, jefe de equipo de Save Food aseguró que si sólo una cuarta parte de los alimentos que actualmente se pierden o se desperdician en todo el mundo se pudieran recuperar, bastaría para alimentar a las 900 millones de personas que padecen hambre.
