El Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso este martes sanciones contra dos casinos y tres personas presuntamente vinculadas al Cártel del Noreste (CDN), una de las organizaciones criminales más violentas de México, designada como organización terrorista extranjera por Washington.
A través de su Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), el Tesoro estadounidense congeló los bienes y prohibió cualquier transacción con Casino Centenario, ubicado en Nuevo Laredo, Tamaulipas —a solo dos millas de la frontera con Estados Unidos—, y con Diamante Casino, operado por la empresa Comercializadora y Arrendadora de México, S.A. de C.V. (CAMSA), con presencia en Tampico y un sitio web de apuestas.
Según el comunicado oficial, estos casinos formaban parte de una red de lavado de dinero y contrabando de efectivo al servicio del Cártel del Noreste. En particular, el Casino Centenario habría sido utilizado como bodega para ocultar pastillas de fentanilo y cocaína, así como un lugar para intimidar o torturar a presuntos enemigos del cártel.
Las sanciones también alcanzaron a tres individuos clave:
- Juan Pablo Penilla Rodríguez, abogado señalado por prestar servicios al cártel (incluidos presuntos vínculos con el líder histórico “Z-40”)
- Jesús Reymundo Ramos Vázquez
- Eduardo Javier Islas Valdez, alias “Crosty”, acusado de participar en operaciones de tráfico de personas y otras actividades ilícitas
Estas personas desempeñarían roles centrales en el control del “plaza” de Nuevo Laredo y en el apoyo a las operaciones más amplias del CDN, que incluyen tráfico de fentanilo, contrabando de migrantes, extorsión y lavado de dinero.
“Esta acción desmantela empresas de casinos vinculadas al CDN y golpea su capacidad financiera cerca de la frontera”, destacó el Tesoro en su comunicado, titulado simbólicamente “The House Loses” (La casa pierde).
Se trata de la tercera acción contra líderes y afiliados del Cártel del Noreste durante la actual administración de Donald Trump. Las sanciones se aplicaron bajo la Orden Ejecutiva 14059 (contra la proliferación de drogas ilícitas) y la 13224 (contra terroristas y sus facilitadores). Como resultado, cualquier bien o interés de los sancionados que se encuentre en Estados Unidos o bajo control de personas estadounidenses queda bloqueado, y se prohíben las transacciones con ellos.
El Cártel del Noreste, escisión de los antiguos Zetas, mantiene fuerte influencia en la zona fronteriza de Tamaulipas, especialmente alrededor del puerto de entrada más transitado de la frontera sur de EE.UU. en Laredo, Texas.
Hasta el momento, ni las autoridades mexicanas ni los afectados han emitido declaraciones públicas sobre las sanciones. La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de México ha confirmado estar al tanto de la medida.
