El noreste de Estados Unidos despertó ayer con nuevos cortes de electricidad tras sufrir su primera tormenta invernal una semana y media después del huracán Sandy, una combinación que tiene sin luz a más de 715 mil hogares.
La fuerte tormenta de nieve que se desató el miércoles y se alejaba de la región ayer no provocó inundaciones, aunque obligó a cancelar más de mil 500 vuelos en Nueva York, Nueva Jersey, Filadelfia (Pennsylvania) y Boston (Massachusetts), antes de la normalización de los aeropuertos.
Según cifras del Departamento de Energía estadunidense, 715 mil 205 hogares estaban sin suministro eléctrico en el noreste del país, un incremento de más de 92 mil con respecto al miércoles por la mañana antes de la nueva tormenta.
Los nuevos cortes afectaban a seis estados, principalmente Nueva York y Nueva Jersey, que tenían 396 mil 777 y 285 mil 354 hogares sin luz, respectivamente, de acuerdo con la misma fuente.
Así, la nueva tormenta no sólo interrumpió los trabajos para normalizar la situación luego de Sandy –que dejó más de 100 muertos en la región el pasado 29 de octubre–, sino que la empeoró, en momentos en que se registran temperaturas cercanas a cero.
En Nueva York, el alcalde Michael Bloomberg había aconsejado a aquellos que vivían en zonas costeras afectadas por Sandy, como Rockaways (Queens) o Staten Island, refugiarse en lugares seguros, aunque finalmente no hubo inundaciones.
La tormenta se manifestó principalmente con una fuerte nevada que dejó un récord de 11.9 centímetros en Central Park, de acuerdo con The Weather Channel.
Diez días después del paso de Sandy, las autoridades de Nueva York elevaron además el balance de muertos por el ciclón a 41, luego de hallar sin vida a un anciano envenenado por monóxido de carbono.
Con decenas de miles de personas sin calefacción, muchos están recurriendo a la peligrosa práctica de dejar las hornillas encendidas durante la noche para calentar la casa.
En Nueva Jersey, estado vecino a Nueva York aún más afectado por Sandy, las autoridades de algunos pueblos, como Brick, Middletown y Long Beach Island, habían ordenado evacuaciones obligatorias en barrios costeros.
Racionan la gasolina
Ante la escasez de gasolina que sigue afectando a la región, el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, autorizó la utilización en camiones del diesel especial subvencionado que habitualmente sólo puede ser usado en maquinarias agrícolas o generadores.
En la ciudad de Nueva York y Long Island racionarán a partir de hoy la venta de gasolina para garantizar el suministro de combustible, que desde el paso de Sandy está provocando problemas de abastecimiento en la ciudad.
“La mejor manera de ayudar a los clientes a comprar gasolina más rápidamente es alternando los días en los que los conductores puedan comprarla”, afirmó el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg.
El alcalde firmó una orden de emergencia por la que a partir de hoy a las 06:00, hora local, se establecerá un sistema que regulará la venta de gasolina.
Paralelamente, el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, anunció que debido a las interrupciones de suministro de combustible causadas por la tormenta invernal, los condados de Nassau y Suffolk (en Long Island) también decidieron aplicar medidas para racionar el combustible.
