Aumenta el número de viviendas y negocios que volvió a quedarse sin suministro de electricidad en el noreste del país a causa de una tormenta invernal que azota la misma costa que fuera afectada la semana pasada por la supertormenta Sandy.
Empresas eléctricas en la ciudad de Nueva York y Long Island reportaron el miércoles que una tormenta ha dejado sin electricidad a aproximadamente 48 mil usuarios. Algunos de ellos apenas habían recuperado el servicio tras perderlo por la supertormenta Sandy hace más de una semana.
Compañías eléctricas de Nueva Jersey también están reportando apagones dispersos. Además algunos clientes también se están quejando que acababan de recuperar su luz sólo para perderla nuevamente.
En el peor momento de los apagones por Sandy, más de 8.5 millones de clientes perdieron el suministro. Antes de la llegada de la tormenta invernal, esa cifra había bajado a 675 mil, mayormente en Nueva Jersey y Nueva York.
Bajo circunstancias normales, una tormenta de este tipo no sería de gran peligro, pero grandes partes del litoral han quedado semidestruidas y muchas de las víctimas de Sandy aún limpian sus viviendas y vehículos y tiemblan bajo el fuerte frío.
A miles de personas de los vecindarios en zonas bajas que fueron azotados hace apenas una semana se les advirtió abandonar el área, y las autoridades indicaron que la lluvia, las nevadas y vientos de 96.56 kilómetros por hora, podrían provocar más inundaciones, la caída de árboles que apenas logran sostenerse por el paso de Sandy y borrar parte del avance logrado con esfuerzos al restablecer la electricidad para millones de personas.
En Nueva Jersey, las cuadrillas de empleados públicos trabajaron para crear dunas a lo largo de la ribera para proteger la azotada costa, y se ordenaron nuevas evacuaciones en varias comunidades de antemano vacías por Sandy. Nuevos refugios abrieron sus puertas.
En Nueva York, la policía utilizó los altavoces de sus vehículos para advertir a los pobladores de zonas vulnerables que evacuen sus viviendas, una de las medidas adoptadas por las autoridades.
Las marejadas a lo largo de la costa de Nueva York y Nueva Jersey podrían alcanzar casi un metro, una magnitud que resulta entre la mitad y un tercio a la alcanzada la semana pasada por Sandy. Aunque ello ocasionaría solamente pequeñas inundaciones, seguramente creará casos de erosión en la costa de Nueva Jersey y en Long Island, donde Sandy demolió algunas dunas de protección costera.