El ajuste laboral anunciado en Volkswagen de México podría extenderse a las empresas proveedoras de la armadora en Puebla, advirtió la Red Mexicana de Franquicias (RMF), al estimar que el efecto de la reducción de personal podría alcanzar a miles de trabajadores durante los últimos meses de 2026.
Roberto Esquivel Ruiseco, vicepresidente de la RMF, señaló que existe una relación aproximada de cinco empleos indirectos por cada puesto directo en la cadena vinculada con Volkswagen. Bajo esa estimación, las 786 bajas reportadas en la planta de Cuautlancingo podrían traducirse en alrededor de 3 mil 930 empleos indirectos en riesgo.
De concretarse ese escenario, el impacto combinado alcanzaría aproximadamente 4 mil 700 puestos de trabajo, aunque se trata de una proyección empresarial y no de una cifra oficial de despidos en las proveedoras.
¿Por qué habrá despidos en Volkswagen Puebla?
El origen del ajuste está en la decisión de Volkswagen de suprimir indefinidamente uno de los tres turnos de producción en el segmento encargado de fabricar los modelos Jetta y Tiguan en su planta de Cuautlancingo.
La armadora explicó que la medida responde al entorno desafiante que enfrenta la industria automotriz a nivel mundial y particularmente en Norteamérica, por lo que ajustará su capacidad productiva a las condiciones de sus principales mercados.
Volkswagen calificó la decisión como “difícil, pero necesaria” y aseguró que el proceso se realizará conforme al marco legal vigente.
Aunque inicialmente circularon versiones que hablaban de hasta mil 200 trabajadores afectados, los reportes más recientes sitúan el ajuste en 786 trabajadores. De ellos, diversas fuentes señalan que 611 corresponden a trabajadores con menor antigüedad y 175 a esquemas de retiro voluntario. El Gobierno de Puebla, sin embargo, ha advertido que todavía no existe una cifra oficial confirmada por Volkswagen y el sindicato.
RMF alerta por efecto dominó en las proveedoras
Para la Red Mexicana de Franquicias, el problema no terminaría con las bajas directas en Volkswagen.
Esquivel Ruiseco explicó que las compañías que suministran autopartes, logística, transporte y otros servicios industriales dependen de los niveles de producción de la armadora, por lo que una reducción en los turnos puede disminuir también sus necesidades de personal.
La organización calcula que, bajo su proporción de cinco empleos indirectos por cada empleo directo, cerca de 3 mil 930 plazas adicionales podrían estar en riesgo de aquí al cierre de 2026.
Heber Bravo, presidente de la RMF, advirtió además que la salida de trabajadores implica una reducción de la masa salarial que circula en la región, situación que podría afectar el consumo de bienes, servicios y entretenimiento.
Más familias podrían resentir el impacto
El organismo empresarial estimó que el impacto no debe medirse únicamente en términos de puestos de trabajo.
De acuerdo con su cálculo, si las bajas directas e indirectas alcanzaran las cifras proyectadas, más de 13 mil personas podrían verse afectadas al considerar a los trabajadores y sus familias.
La RMF también alertó que algunos de los trabajadores que pierdan su empleo podrían incorporarse al mercado laboral informal, debido a que las alternativas disponibles actualmente no necesariamente ofrecen salarios y prestaciones similares a los de Volkswagen.
Sindicalistas rechazan que los despidos hayan sido pactados
El ajuste también provocó una disputa entre Volkswagen y el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen de México (SITIAVW).
El sindicato sostiene que no pactó, autorizó ni convalidó los despidos y ha señalado que desde mayo presentó alternativas para enfrentar los problemas productivos sin recurrir a la reducción de plazas.
Además, pidió a los trabajadores afectados no firmar documentos relacionados con su baja laboral mientras se revisa la situación.
La postura sindical contrasta con la explicación de Volkswagen, que sostiene que la reducción de capacidad productiva responde a las condiciones actuales de sus mercados y que el ajuste se realizará conforme a la ley.
Gobierno de Puebla prepara alternativas laborales
Ante la incertidumbre, el Gobierno de Puebla informó que trabaja en opciones para recolocar a los trabajadores que pudieran resultar afectados.
El secretario de Desarrollo Económico y Trabajo, Víctor Gabriel Chedraui, reconoció que aún no existe una cifra oficial definitiva de bajas y señaló que el estado dispone de alrededor de 4 mil vacantes a través del Servicio Nacional de Empleo.
La administración estatal también ha planteado proyectos y nuevas inversiones como posibles fuentes de empleo para personal especializado del sector automotriz.
El recorte ocurre en medio de una negociación laboral
La reducción de personal llega en un momento especialmente sensible para Volkswagen Puebla, pues ocurre mientras trabajadores y empresa mantienen una negociación contractual.
El preacuerdo alcanzado contempla un incremento global de 10.04 por ciento, integrado por 4.3 por ciento directo al salario y 5.74 por ciento en prestaciones. La propuesta será sometida a consulta de los trabajadores sindicalizados el 11 de septiembre de 2026.
El Gobierno de Puebla había celebrado previamente el acuerdo entre Volkswagen y SITIAVW, al considerar que contribuiría a preservar las fuentes laborales y mantener la competitividad de una de las industrias estratégicas para el estado.
Una industria clave para la economía poblana
El caso de Volkswagen tiene relevancia más allá de la planta de Cuautlancingo debido al tamaño de su cadena de proveeduría y servicios asociados.
La advertencia de la Red Mexicana de Franquicias parte precisamente de esa interdependencia: una reducción en la producción de la armadora puede repercutir en proveedores, transporte, restaurantes, comercios, hoteles y otros negocios que dependen del movimiento económico generado por la industria automotriz.
Por ahora, la cifra de 786 trabajadores es la referencia más reportada sobre las bajas directas en Volkswagen, mientras que el impacto sobre las proveedoras permanece como una proyección de la RMF. La magnitud final dependerá de cómo evolucione la producción de la armadora y de las decisiones que tomen las empresas de su cadena de suministro en los próximos meses.
