Miles de poblanos disfrutaron del desfile cívico militar en conmemoración del 206 aniversario de la independencia de nuestro país.
Algunos buscaron el lugar más alto para poder contemplar el paso de las fuerzas armadas que con su marcialidad al marchar, era inútil no mirarlos.
Vendedores ambulantes aprovecharon la multitud reunida en la esquina de la avenida Juan de Palafox y Mendoza con el bulevar 5 de mayo para ofertar su mercancía.
Sillas artesanales de madera se vendieron en 80 pesos, el detalle es que quien las compró no las usó para sentarse, sino para intentar darle a su estatura unos 40 centímetros extra y así poder mirar el paso de los camiones blindados del ejército.
El monumento al Ángel custodio, que sirvió como gradería, niños junto a sus padres estiraron el cuello para admirar los tanques de guerra.
Mientras tanto, los vendedores de agua, paletas, raspados, frituras de todo tipo, incluso los que vendían sombrillas para el sol y paliacates con la leyenda “Viva México!”, intentaban mirar lo que sucedía en el desfile.
El desfile concluyó, algunos menores con su cara entusiasmada le platicaban a su mamá lo que vieron hacía unos instantes: “¿viste los caballotes mamá, los viste, los viste?”
Para Alejandro Nájera, quien todo el tiempo cargó en hombros a su pequeña hija de 5 años, el desfile fue un buen motivo para distraerse.
¿Cumplió con sus expectativas?- se le cuestionó,
“Faltaron aviones”, respondió para después reír en complicidad con su esposa. De esta forma, concluyó el desfile cívico militar en conmemoración a los héroes que nos dieron patria y libertad hace 206 años.
