Quien reniegue del poder e influencia de los fans haría bien en acercarse al caso de Dragon Ball: La batalla de los dioses. La película, que mañana llega a 400 pantallas del país, sorprendió cuando se anunció la incorporación de Mario Castañeda y René García al cast que doblaría las voces en español, pues ambos actores abandonaron el equipo de Dragon Ball desde hace más de una década. Sin embargo, su vuelta confirmó que la presión organizada rinde frutos: a través de redes sociales y en diversos foros los seguidores presionaron para que las voces originales fueran parte del filme.
“La gente tuvo un gran efecto en esto. Es un fenómeno que se volvió impresionante, pues va más allá de nosotros. El público presionó mucho y lo lograron”, dijo René García durante una de las pausas en el proceso de grabación en el que se reencontró con Vegeta, el héroe animado que le ha dado fama y reconocimiento en Latinoamérica.
Interpretar de nuevo al gladiador, ahora amigo de Gokú, permitió que García dimensionara el alcance de la saga creada por Akira Toriyama. Según él, su éxito ha traspasado las barreras generacionales.
Dragon Ball fue algo que marcó a una generación amplia, los chicos que ahora tienen entre 18 y 30 años de edad eran niños cuando vieron Dragon Ball y eso los unió”, explicó García.
Su contraparte, el otro protagonista del filme dirigido por Masahiro Hosoda, compartió el entusiasmo de volver a reencontrarse, a través de la película, con los fans que lo pidieron de regreso y con el personaje de Gokú, el mismo que lo ha marcado y que ahora le significaba un nuevo reto actoral.
“A Gokú lo odio porque sigue siendo joven, sigue teniendo 35 años y a mí sí me han pasado encima estos 13 años que dejé de grabarlo. Al momento de volver a darle vida había que cuidar que se siguiera escuchando tan inocente, tan fresco, tan joven como es. Ya conforme se acercaban los días había un poco de miedo por cómo tendría que sonar, pero la verdad es que es una gran emoción volver a tenerlo enfrente y volver a meterme en la piel y en los gritos de Gokú”, señaló Mario Castañeda.
Cuestionado sobre el éxito de la saga, que debutó en diciembre de 1984 como un manga y que desde entonces ha acumulado hasta cuatro series animadas y 14 cintas, Castañeda aseguró que tiene que ver con el trato que se le da a la violencia. Reconoció la historia como una llena de secuencias violentas y sangrientas, incluso sexuales en muchos puntos, pero que nunca dejaron por completo la inocencia de una caricatura dirigida a un público infantil.
“Algo de mágico tiene Dragon Ball y algo de mágico tiene Gokú, y creo que es su completa inocencia. Es un niño grande, es transparente. Pelea porque le gusta competir, pero no para matar o para apoderarse de algo. Lo que la gente identifica es la nobleza del personaje”, apuntó Castañeda.
Han sido esas características las que han logrado que Dragon Ball trascienda el paso del tiempo, que los fans sigan pendientes de cualquier publicación en torno a personajes como el propio Gokú, Vegeta, Piccolo, Gohan, Bulma, Goten y Trunks, entre otros y que, con ello, se abra la puerta para nuevas creaciones de Toriyama.
Por supuesto, tanto García como Castañeda aseguraron que, de darse las condiciones, serían los primeros en responder al llamado de los héroes.
“Aparentemente Toriyama ya dijo que vienen por ahí 200 episodios más, entonces, hasta que la voz nos de fuerza estaremos ahí. Yo sería el primero en quitarme en el momento en que sencillamente no pudiera dar el personaje. Eso es a futuro, es una gran idea y un sueño, pero hasta que no se concrete habrá que contar los huevos de la canasta (sic)”, expresó Castañeda.
Sobre el futuro del doblaje en México, luego de las iniciativas de países como Colombia, Chile y Argentina, entre otros, que buscan contar con doblajes locales, ambos actores coincidieron al señalar a México como uno de los líderes en el área.
“La realidad es que el doblaje latinoamericano es una competencia bastante sana. Somos 28 países y más de 400 millones de personas, así que está muy dividido, pero ahora con fibras ópticas y demás podrás grabar desde México con talento de Venezuela y de Argentina, y viceversa”, apuntó Castañeda García fue más directo al asegurar que el tamaño de la industria en México impediría que otro país lo desplazara como generador de doblaje para la región.
“Es tal la cantidad de medios y el tamaño de la industria en México que creo que sigue acaparando todo. Claro que existe gran doblaje en otros países, pero nuestro acento, en especial el de los chilangos, nos ayuda porque es muy neutro”, concluyó García.
