Al destacar que se mantiene la apertura al diálogo y que se apoya a las escuelas indígenas, pero no se permitirá la violencia, el secretario de Educación Pública (SEP) de Puebla, Manuel Viveros Narciso, informó que 52 alumnas de nuevo ingreso de la Normal Rural de Teteles ya tramitaron su baja y 25 fueron reubicadas en otras normales y unidades de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), luego de las novatadas denunciadas por jóvenes que señalaron haber sido víctimas de violencia.
En rueda de prensa, el funcionario indicó que la Normal Rural de Teteles, institución que a lo largo de los años ha estado involucrada en diversas controversias relacionadas con sus estudiantes, actualmente cuenta con 389 alumnas, 43 docentes y tres directivos.
Agregó que desde el 17 de agosto opera una mesa interinstitucional para atender el conflicto y dar seguimiento a las denuncias presentadas por las estudiantes.
Durante la misma rueda de prensa, algunas de las presuntas víctimas hablaron sobre las agresiones que, aseguraron, vivieron por parte de sus compañeras. Entre las acusaciones señalaron que se les impedía comer o beber agua y que, cuando podían hacerlo, debían consumirla directamente de las tuberías, situación que, afirmaron, provocó que varias enfermaran.
Las estudiantes también acusaron que eran obligadas a dormir junto a un grupo de perros que permanecía en las instalaciones, además de recibir medicamentos que, según denunciaron, tenían como finalidad aletargarlas. Señalaron que hasta el momento desconocen qué sustancias les fueron suministradas y cuáles han sido sus efectos en su salud.
“No es posible que la violencia hacia las mujeres venga de otras mujeres”, sentenciaron, al tiempo de exigir el cierre de la institución.
En respuesta, el titular de la SEP subrayó que las autoridades mantienen el diálogo únicamente con las verdaderas representantes del Consejo Estudiantil y que las investigaciones continúan.
Viveros Narciso señaló que, por ahora, no procede el cierre de la Normal de Teteles, debido a que deben cumplirse los protocolos correspondientes. Añadió que dichos procedimientos son utilizados como argumento por algunas de las presuntas agresoras para impedir que se apliquen las sanciones correspondientes.
El secretario reiteró que el Gobierno estatal mantiene disposición para atender la situación y apoyar a las instituciones educativas indígenas, pero advirtió que no se permitirá ningún tipo de violencia dentro de las escuelas.
