La desaparición de personas en México no puede reducirse a una cifra, pues detrás de cada caso existen familias y comunidades afectadas por la ausencia, señaló Tadeo Luna de la Mora, investigador de la Ibero Puebla, durante un encuentro sobre esta problemática.
El especialista, responsable del Laboratorio para la Paz con Reconciliación de la Universidad, expuso que la desaparición de personas tiene una doble dimensión: constituye un delito y, al mismo tiempo, representa una violación a los derechos humanos, por lo que el Estado tiene responsabilidades en su prevención y atención.
Durante el encuentro, realizado en la Biblioteca Interactiva Pedro Arrupe, Luna de la Mora señaló que el registro oficial contabiliza más de 133 mil personas desaparecidas en México.

Tadeo Luna de la Mora, responsable del Laboratorio para la Paz con Reconciliación de la Universidad Iberoamericana Puebla. Foto: Especial
“Detrás de cada una de las cifras hay vidas que se han visto truncadas”, expresó.
El investigador sostuvo que la magnitud del fenómeno debe analizarse más allá de los números, al considerar las consecuencias que la ausencia de una persona genera entre sus familiares y en su entorno social.
Jóvenes y mujeres adolescentes, entre los principales perfiles
Luna de la Mora también abordó las características de las personas desaparecidas y destacó que los jóvenes representan una parte importante de los casos.
Asimismo, llamó la atención sobre la desaparición de mujeres adolescentes, al señalar que los distintos perfiles permiten identificar dinámicas asociadas con este fenómeno.
Otro de los temas abordados fue la normalización social de las desapariciones. El investigador señaló que, con frecuencia, la ausencia se atribuye a decisiones o conductas de las propias personas desaparecidas.
De acuerdo con su planteamiento, esta perspectiva puede desviar la atención de las causas estructurales y las responsabilidades institucionales relacionadas con las desapariciones.
Ibero Puebla acompaña a colectivos
El encuentro forma parte del trabajo que la Ibero Puebla señala realizar desde hace más de seis años con colectivos vinculados con la desaparición de personas.
Estas labores se desarrollan a través del Instituto de Derechos Humanos Ignacio Ellacuría, la Clínica Jurídica Minerva Calderón y el Laboratorio para la Paz con Reconciliación.
La universidad planteó el encuentro como un espacio para abordar la desaparición de personas desde una perspectiva de derechos humanos y analizar sus efectos no solo en quienes son buscados, sino también en sus familias y comunidades.

