El Campus Puebla del Tecnológico de Monterrey (ITESM) y el Instituto de Ciencias Físicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), acordaron la titularidad de dos patentes relacionadas con la obtención de materiales biocompatibles y superplásticos a través de un convenio de colaboración, anunció el académico de esta universidad privada, Said Robles Casolco.
El especialista, detalló que el acuerdo entre ambas universidades tiene el objetivo de impulsar el aprovechamiento de las invenciones, tanto a nivel nacional, como internacional, y subrayó que la iniciativa es producto del trabajo conjunto por más de dos años en los procesos de obtención de un superplástico para disminuir el impacto en un choque automovilístico y en un biomaterial consistente en un tornillo de hueso para ser utilizado en cirugías reconstructivas.
Sobre este proyecto de superplásticos, el académico, explicó “que son aleaciones de metales que se comportan como plásticos en ciertas condiciones y como metales en otras; esa propiedad se presenta cuando se encuentran a una temperatura cercana a la mitad de su punto de fusión.
Detalló que este material puede ser utilizado en partes importantes de la construcción de vehículos automotores, como el parachoques, pues son capaces de absorber y disminuir el impacto en un choque automovilístico: “El parachoques fabricado con esta espuma metálica, resulta más económico que los que actualmente se fabrican, ya que en su elaboración se utiliza aluminio, que puede obtenerse de latas; esto lo hace más costeable y permite, además, implementar el reciclaje”.
Además, Robles Casolco, explicó que los biomateriales se pueden definir como materiales biológicos comunes, tales como piel, madera o cualquier elemento que remplace la función de los tejidos o de los órganos vivos. Un biomaterial es una sustancia farmacológicamente inerte, diseñada para ser implantada o incorporada dentro del sistema vivo.
