La temporada de Chiles en Nogada podría iniciar durante la primera quincena de julio, adelantó el presidente de Canirac Puebla, José Juan Sánchez Martínez , quien además estimó una derrama económica de hasta 900 millones de pesos en beneficio del sector restaurantero, turístico y agrícola de la entidad.
El representante empresarial informó que la próxima semana sostendrán una reunión con la secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural, Ana Laura Altamirano, para definir los precios de los insumos que integran este platillo tradicional, así como la fecha oficial de arranque de la temporada.
Detalló que entre los productos que serán analizados se encuentran la manzana, el durazno, la granada, la nuez de Castilla y el chile poblano, ingredientes cuya producción es fundamental para la elaboración del Chile en Nogada.
José Juan Sánchez destacó que el objetivo es alcanzar acuerdos que permitan mantener un equilibrio entre la rentabilidad de los restauranteros y el bienestar de los productores poblanos.
Asimismo, señaló que las lluvias registradas en las últimas semanas han favorecido al campo, por lo que existe confianza en que la cosecha de los ingredientes se desarrolle en buenas condiciones y permita adelantar el inicio de la temporada.
“Lo que estamos esperando los restauranteros es que la temporada se dé a inicios de la primera semana o quincena de julio para que todos nos veamos beneficiados”, comentó.
Canirac Puebla trabaja en estrategias de promoción turística para atraer visitantes durante esta época gastronómica. El dirigente destacó la coordinación con la Secretaría de Desarrollo Turístico para aprovechar las nuevas conexiones aéreas que operan desde la entidad.
Entre las acciones previstas se encuentra una muestra gastronómica de Guanajuato, que buscará fortalecer el flujo de viajeros a través de la ruta Puebla-León y potenciar el consumo en restaurantes locales.
La temporada de Chiles en Nogada es considerada una de las más importantes para la economía poblana, al generar una importante cadena de valor que involucra a productores del campo, cocineras tradicionales, restaurantes, hoteles y prestadores de servicios turísticos.
