Con fotografías, fichas de búsqueda y consignas de dolor y resistencia, madres integrantes del Colectivo Voz de los Desaparecidos marcharon este 10 de mayo por las calles del Centro Histórico de Puebla para exigir la localización de sus hijos desaparecidos y denunciar la falta de resultados por parte de las autoridades.
La movilización inició en el Paseo Bravo, donde colectivos y familias realizaron una misa en memoria de las personas desaparecidas. Posteriormente avanzaron sobre avenida Reforma hasta llegar al zócalo de la ciudad bajo una consigna que resumió el sentimiento de la jornada: “sin nada que festejar”.
Para las madres buscadoras, el Día de las Madres dejó de ser una celebración y se convirtió en una fecha de lucha. Durante el recorrido, pronunciaron en voz alta los nombres de sus hijos e hijas desaparecidos para recordar que siguen presentes y que continúan siendo buscados.
“Autoridades electas presiden la ley, ostentan la protección, ocupan la palabra pública… y nos dejan solas a las madres”, reclamaron durante el pronunciamiento realizado frente al Palacio Municipal, donde también señalaron que el Estado ha sido omiso ante la crisis de desapariciones.
Las integrantes del colectivo denunciaron que las desapariciones no sólo afectan a quien falta, sino que destruyen familias completas, provocan desplazamientos forzados, crisis económicas y afectaciones emocionales permanentes.
Uno de los casos recordados durante la protesta fue el de Esmeralda Gallardo, asesinada en 2022 mientras buscaba a su hija Betzabé Alvarado. La referencia surgió en voz de María Eugenia Rojas, madre de Fabiola Narváez Rojas, desaparecida desde enero de 2021.
“A raíz del asesinato de Esmeralda, tuvimos que abandonar nuestra casa; mi nieta perdió a su madre, a su hermana y, para finalizar, su hogar”, relató María Eugenia, quien además explicó que su familia tuvo que desplazarse por motivos de seguridad.
Las madres señalaron que, además del dolor por la ausencia, enfrentan abandono institucional y la necesidad de asumir tareas de búsqueda que, insistieron, corresponden a las autoridades.
“Ser madres fue una decisión, pero convertirnos en buscadoras ha sido una obligación ante la omisión del Estado”, expresaron durante la movilización.
En el zócalo colocaron fichas de búsqueda de personas desaparecidas y reiteraron que no dejarán de exigir respuestas a la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE) y al Gobierno estatal.
De acuerdo con cifras oficiales de la Fiscalía, en lo que va de 2026 se han registrado 515 casos de personas desaparecidas en Puebla. Marzo fue el mes con más reportes, con 147 carpetas de investigación, seguido de abril con 144.
Durante la jornada también resonaron nombres como Karla Alejandra Tela Flores, Marcos Alejandro Morales y Agustina Hernández Hernández, entre otros casos que permanecen sin resolver.
La fundadora del colectivo, María Luisa Núñez Rojas, cerró el acto con un mensaje dirigido a las familias que continúan buscando.
“Nos queda el llanto, no como rendición, no como derrota, no como silencio; llanto por quienes no volvieron, por las camas vacías, por la mesa incompleta… llanto por el teléfono que ya no suena”, expresó.
Antes de concluir, las madres aseguraron que continuarán marchando y realizando acciones de búsqueda hasta encontrar a todas las personas desaparecidas.
“Las familias con las manos vacías seguiremos buscando, contra el viento, contra la marea, contra la indiferencia de quienes creen que el tiempo nos va a cansar. No nos conocen: el amor no se cansa, la fe no se agota”.


