El SME cumplió su amenaza y tan pronto Javier Lozano Alarcón puso un pie en la Sierra Norte, armó un zafarrancho enfrentándose con su equipo de escoltas, al grado que el propio secretario de Seguridad Pública, Ardelio Vargas Fosado, intervino para calmar los ánimos.
El exsecretario del Trabajo y Previsión Social confirmó la manifestación violenta, donde en pleno mitin 70 integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) irrumpieron e intentaron boicotear su encuentro con simpatizantes reunidos en un salón social.
Los electricistas narraron a través de Twitter que notificaron a la Policía estatal que al interior de las camionetas del candidato había dos armas exclusivas del Ejército mexicano, por lo que Ardelio Vargas retuvo por algunos minutos el armamento, pero al corroborar su registro lícito las devolvió a los escoltas.
De acuerdo con el reporte oficial de la dependencia, en el sitio se hallaron un arma larga y una corta, ambas propiedad de la PGR y registradas en Plataforma México. Se aclaró que el candidato nunca tuvo contacto con los agresores, pues huyó por la puerta trasera del recinto.
Javier Lozano aseguró que sus escoltas lo han acompañado desde el inicio de la campaña y en esta ocasión, en la que previeron la agresión de los electricistas, no incrementaron el número de armas.
Descartó que su visita a la comunidad fuera una provocación, pues incluso no hizo público el evento para evitar altercados, aunque dijo que sus escoltas sí usan armas de fuego porque no hacen su trabajo con “charpes”.
Explicó que a partir del decreto de extinción de Luz y Fuerza del Centro (LyFC), los electricistas iniciaron una serie de actos intimidatorios e incluso lo buscaron tres veces en su domicilio particular, por lo que no es de extrañar este tipo de ataques durante la campaña.
“Son lo mismo, se quejan de la guerra sucia y ellos hacen peor guerra, está mandando mensajes por celulares, están pintando bardas en la ciudad, culpándome sobre el caso de la guardería ABC, son agresivos”, comentó.
Seguridad es lícita
Lozano recordó que por ley recibió un grupo de escoltas por parte de la Agencia Federal de Investigación (AFI), para que lo protegieran durante el periodo de campaña.
En enero de 2012, el entonces precandidato al Senado informó que el gobierno federal le asignaría un grupo de guaruras, tras diversas amenazas que recibió por su gestión como secretario del Trabajo y Previsión Social (STPS).
