Mariano Saloma
El consumo en exceso de alcohol, la pérdida de trabajo o los problemas financieros, el dolor crónico y enfermedades, así como el aislamiento repentino, son conductas que pudieran ser consideradas para quien las padece, como una causa para pensar en el suicidio como una opción para escapar de los males que le afectan.
Para José Leopoldo Castro Fernández de Lara, coordinador de la licenciatura en psicología de la universidad Iberoamericana (Ibero), el suicidio se puede prevenir y tratar.
“El manejo del estrés y demostrar las emociones con la práctica de diferentes actividades es una opción para evitar una posible conducta de autolesión”.
Indicó que cuando existe alguna circunstancia depresiva, como un cambio de conducta repentino, es un síntoma que no debe quedar aislado en el entorno familiar.
Agregó que actualmente, no existe algún tipo de tratamiento en específico para tratar los síntomas de un posible suicida, “existen tratamientos con fármacos y psicoterapia clínica pero no son exclusivas para afrontar a alguien con tendencias suicidas”.
Para el psicólogo, una alternativa simple de prevención radica desde el seno familiar, creando un ambiente de confianza, de seguridad, de relaciones significativas y tener la mente ocupada en un deporte o actividad extraescolar.
Cabe destacar que desde el año 2003, cada 10 de septiembre, se conmemora el día mundial para la prevención del suicidio, organizado por la Asociación Internacional para la prevención del Suicidio (IASP).
En la actualidad, existen diversas formas de apoyo fuera del entorno familiar para contrarrestar una posible conducta suicida.
En el departamento de Orientación y Psicoterapia de la Ibero (OPTA) se cuenta con profesionales que ofrecen atención especializada para este tema.
“La consulta solo cuesta 50 pesos y se encuentra abierta al público en general en un horario de 9 dela mañana a 6 de la tarde”, agregó Fernández de Lara.
Para concertar una cita con personal del OPTA pueden llamar al teléfono 2 29 07 47, concluyó.
