Una pintura monumental de Claude Monet, Iris, podría alcanzar los 30 millones de euros cuando salga a subasta en París el próximo 22 de octubre. La obra, realizada entre 1924 y 1925 durante los últimos años del artista, tiene una estimación de entre 22 y 30 millones de euros y encabeza la venta de la colección de Jeanne Schlumberger organizada por Sotheby’s.
La cifra de 30 millones de euros no corresponde todavía al precio de venta, sino al límite superior de la estimación establecida por la casa de subastas. Si alcanza esa cantidad, Iris podría convertirse en la pintura más cara vendida en una subasta en Francia, de acuerdo con Sotheby’s y publicaciones especializadas del mercado del arte.
La puja está programada para el 22 de octubre de 2026 a las 18:00 horas en Sotheby’s París, como parte de la venta Le Temps retrouvé: The Schlumberger Collection. El conjunto reúne 28 obras y tiene una estimación global superior a 40 millones de euros.
Una obra de los últimos años de Monet
Iris fue pintado en Giverny entre 1924 y 1925, cuando Monet se encontraba en la etapa final de su carrera. El lienzo mide aproximadamente 160 por 180 centímetros, una dimensión que lo convierte en el mayor cuadro de la serie de los iris del artista que ha llegado al mercado de subastas.
La obra pertenece a la etapa tardía de Monet, caracterizada por una exploración cada vez más libre del color, la luz, el espacio y la percepción, especialmente en sus trabajos realizados en el jardín de su casa de Giverny.
De acuerdo con Sotheby’s, Iris es considerada la pieza más importante de esta serie que ha llegado a una subasta. Nunca había sido mostrada públicamente, por lo que su presentación en París supone también la primera oportunidad para que el público conozca directamente el lienzo.
La historiadora del arte Marianne Mathieu, antigua responsable de conservación del Musée Marmottan Monet de París, destacó la particularidad de la obra y explicó que en los trabajos tardíos Monet dejó atrás una representación convencional del paisaje para concentrarse en la atmósfera, el espacio y el tiempo.
Un Monet que permaneció oculto durante décadas
La historia de Iris también explica parte de su atractivo en el mercado.
La pintura pasó por el entorno familiar de Monet y posteriormente llegó a manos de Jeanne Schlumberger, coleccionista francesa que reunió durante décadas obras de artistas impresionistas y modernos.
Schlumberger adquirió Iris con la intermediación de la galerista Katia Granoff, una figura importante en la difusión de la obra tardía de Monet.
La pieza permaneció durante décadas en la residencia parisina de la familia Schlumberger y no fue prestada para exposiciones públicas. Esa circunstancia permitió que el cuadro llegara a la actualidad en un estado de conservación que Sotheby’s considera excepcional.
Thomas Bompard, codirector del departamento de Arte Moderno y Contemporáneo de Sotheby’s en Francia, señaló que la obra se conserva sin barniz y sin haber sido reentelada, condiciones poco habituales para una pintura de estas dimensiones y antigüedad.
Cuando la obra tardía de Monet no era tan valorada
El interés actual por Iris también tiene un antecedente importante.
Las pinturas realizadas por Monet durante sus últimos años no siempre fueron bien recibidas cuando fueron conocidas por sus contemporáneos. Sus composiciones de grandes dimensiones, pinceladas más libres y formas menos definidas fueron interpretadas en algunos momentos como una ruptura demasiado radical con el impresionismo que lo había consagrado.
Con el paso de las décadas, esa percepción cambió. La crítica y los artistas posteriores comenzaron a encontrar en las obras tardías de Monet elementos que anticipaban algunas preocupaciones de la pintura abstracta del siglo XX.
Bompard explicó que Schlumberger y Granoff identificaron antes que otros coleccionistas el carácter innovador de estos trabajos, cuando todavía no gozaban del reconocimiento que tienen actualmente.
Cuatro Monet estarán en la misma subasta
Iris no será la única obra de Monet que cambiará de manos en la venta.
La colección Schlumberger incluye cuatro pinturas del artista, entre ellas Saule pleureur (Sauce llorón), también realizada en Giverny y estimada entre 9 y 12 millones de euros. Al igual que Iris, esta pieza tampoco había sido exhibida públicamente.
La subasta incluye además obras de Paul Cézanne, Gustave Moreau, Gustave Courbet y Camille Claudel, entre otros artistas. En conjunto, las 28 piezas tienen una valoración superior a 40 millones de euros.
Antes de llegar a París, parte de la colección será presentada en Hong Kong y Nueva York, como parte de la estrategia de Sotheby’s para mostrar las obras a potenciales compradores internacionales.
Monet llega a su centenario con una nueva atención sobre su obra
La subasta ocurre además en un año significativo para el pintor francés: 2026 marca el centenario de la muerte de Claude Monet, quien falleció el 5 de diciembre de 1926 a los 86 años.
El aniversario ha impulsado exposiciones y actividades dedicadas al artista, mientras el mercado internacional continúa mostrando interés por sus obras, particularmente por las piezas de sus últimos años.
El récord mundial de Monet en una subasta sigue perteneciendo a Meules, de 1890, que Sotheby’s vendió en Nueva York en 2019 por 110.7 millones de dólares, incluidos los costos correspondientes a la operación.
Por ello, los 30 millones de euros previstos para Iris no representarían un récord mundial para Monet, pero sí podrían establecer una nueva referencia para una pintura vendida en subasta dentro de Francia.
La cifra definitiva se conocerá en octubre
Por ahora, 22 millones de euros es la estimación baja y 30 millones la alta. El precio definitivo dependerá de la competencia entre los compradores que participen en la subasta.
Más allá de la cifra, la operación pone nuevamente en el centro del mercado una etapa de Monet que durante décadas permaneció relativamente alejada del público.
Un siglo después de que el pintor trabajara en su jardín de Giverny, Iris está a punto de salir por primera vez de la colección privada que lo resguardó durante décadas y de enfrentarse al mercado internacional del arte.
