Desde hace meses, con meros fines electorales, la oposición ha hecho todo lo posible por permear el discurso en el que el alcalde de Puebla, Pepe Chedraui, y el gobernador Alejandro Armenta están distanciados.
Intentan, así, dividir a Morena, mermar el posible apoyo que podría dar el estado proyectos municipales en la capital, y algo todavía más perverso:
Hacer creer que el gobernador de Puebla podría estar dispuesto a apoyar un candidato diferente al de la cuarta transformación, en caso de que Pepe Chedraui lograra contender por la reelección.
La realidad es otra, si bien la relación entre Chedraui y Armenta ha tenido altibajos, que han sido visibles por las propias declaraciones del gobernador del estado, estas diferencias duran apenas unos días.
Este 15 de septiembre en el tradicional Grito de Independencia, del que el alcalde es anfitrión, puesto que se lleva a cabo en el Palacio Municipal, pudimos ver la relación de cordialidad que existe entre ambos mandatarios.
Ahora, vamos al tema electoral.
Es evidente y hasta natural que el gobernador del estado juegue con sus propias cartas a la Presidencia Municipal de Puebla para la elección del 2027.
Se sabe que desde el año pasado existe comunicación entre ambos sobre la contienda interna que ganará solo quien obtenga mejores resultados en la encuesta de Morena.
Así, Chedraui, ya tenía entendido qué personajes afines al gobierno harían lo posible por subir su posicionamiento. Así sucede en una contienda interna.
La noche del Grito de Independencia, cuando estamos a solo unas semanas de que el partido emita la convocatoria y elija a su coordinador o coordinadora por una de las capitales más importantes del país, vimos una relación de respeto y, de alguna manera, trabajo en equipo.
Ya lo he escrito antes, quien crea que el gobernador podría jugar con una carta diferente a la que Morena postule en la elección, sea quien sea, se equivoca.
Armenta sabe muy bien que el futuro de Morena está cimentado en todos y cada uno de sus triunfos. Porque muchos ven esta elección como la prueba de que Morena sigue siendo un partido fuerte, y de que han logrado combatir el discurso de narcogobierno que intenta imponer a toda costa a la derecha.
Y sí, vimos a Pepe Chedraui en una relación cordial con el gobernador. Pero también vimos a personajes como Gaby Sánchez “La Bonita”, participar del acto protocolario en Cabildo y ser la oradora principal al día siguiente en el desfile.
“La Bonita” fue la oradora principal…. perdón, perdón, la única que estuvo en el acto protocolario del Grito
Ah, también fue oradora principal hoy en el Desfile… ya ven que eso de la “oradora” les encanta.
¿Y la maestra? pic.twitter.com/foxqHYLq6H
— Viridiana Lozano (@Viriloz) September 16, 2026
Espacio hay para todos. Porque un día antes también vimos a Pepe Chedraui y a su esposa acompañar al gobernador en el balcón para saludar a la multitud que se congregó para presenciar el Grito. No podemos olvidar la vez que Rafael Moreno Valle colocó a Javier Lozano Alarcón en el balcón en lugar del alcalde Lalo Rivera.
Esa grosería no iba a suceder ni en público ni en privado. Morena entiende muy bien, a nivel nacional y en los estados, que la derecha busca generar una percepción de división como una estrategia para ganar el proceso electoral.
Video: Instagram / @ambas_manos
VER en Instagram: Grito de Independencia de Claudia Sheinbaum
Más tarde, el gobernador de Puebla Alejandro Armenta lo replica en su grito en el balcón. Y al otro día hace lo mismo Gaby Sánchez “La Bonita” en el discurso en el desfile.
Video: Instagram / @ambas_manos
VER en Instagram: Grito de Independencia de Alejandro Armenta
Las líneas discursivas se trazan desde arriba y en Puebla se entiende muy bien. Saben cómo esto fortalecerá al partido de cara al proceso electoral.
Si Morena va unido, como se vislumbra, será complicado vencerlos.
