Las comisiones de derechos humanos de Puebla, Tlaxcala y Nayarit firmaron un convenio de colaboración para intercambiar experiencias, compartir buenas prácticas y fortalecer la capacitación, promoción, prevención y defensa de los derechos humanos.
El acuerdo busca que los organismos puedan replicar estrategias que hayan dado resultados en áreas como atención a víctimas, educación en derechos humanos y vinculación con organizaciones de la sociedad civil.
Durante la firma, la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Puebla (CDH Puebla), Rosa Isela Sánchez Soya, señaló que los tres organismos enfrentan problemas similares, entre ellos rezagos en el acceso a la justicia, distintas formas de violencia y demandas de grupos históricamente vulnerados.
Ante este escenario, sostuvo que la cooperación permite ampliar la capacidad de respuesta de las instituciones.
“Pero cuando compartimos lo que hemos aprendido, multiplicamos nuestra capacidad de respuesta”, afirmó Sánchez Soya.
Buscan fortalecer capacitación y prevención
La presidenta de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Tlaxcala (CEDHT), Jakqueline Ordoñez Brasdefer, destacó que el convenio permitirá sumar capacidades para brindar un acompañamiento más cercano a la población.
Entre los temas que serán abordados mediante esta colaboración se encuentran la violencia contra las mujeres, la discriminación, la protección de niñas, niños y adolescentes, la búsqueda de personas desaparecidas y las dificultades para acceder a la justicia.
Ordoñez Brasdefer agregó que también se podrán desarrollar acciones conjuntas de promoción y difusión de los derechos humanos, además de fortalecer la capacitación del personal de los organismos y proporcionar herramientas a las personas servidoras públicas para prevenir posibles vulneraciones.
Plantean anticiparse a violaciones de derechos
Por su parte, el presidente de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos para el Estado de Nayarit (CDDHEN), Carlos Alberto Prieto Godoy, consideró que la colaboración representa una herramienta para fortalecer la función de los organismos defensores.
Señaló que su labor no debe limitarse a emitir recomendaciones una vez que se ha producido una vulneración, sino que también debe contemplar acciones preventivas y de acompañamiento.
“La gran coincidencia que nos une actualmente es anticiparnos a la consumación de una violación de derechos humanos. (…) Más allá de señalar al poder público y apartarlo del entendimiento de los derechos y la dignidad humanos como eje de sus acciones, es entender que este organismo acompaña y que es un puente natural entre los actos de la administración y la ciudadanía; eso es fundamental”, sostuvo.
El convenio establece mecanismos de colaboración para compartir conocimientos y experiencias entre las tres instituciones, con la finalidad de ampliar el alcance de sus acciones en materia de derechos humanos.
