El papa León XIV hizo este domingo un apremiante llamado para poner fin a la violencia en Haití y exigió la liberación inmediata de las personas secuestradas tras la masacre registrada en Kenscoff. Durante sus palabras posteriores al rezo del Ángelus, el pontífice también expresó su cercanía con las víctimas de las devastadoras inundaciones que golpearon Nepal y la región del Tíbet.
Desde Castel Gandolfo, León XIV manifestó su “profunda solidaridad con las víctimas y sus familias” del ataque ocurrido en Kenscoff y pidió a quienes tienen responsabilidad en la crisis haitiana actuar para garantizar la seguridad de la población.
El llamado ocurre mientras Haití enfrenta una de sus etapas más graves de violencia criminal, con grupos armados que han ampliado su control territorial y mantienen a miles de personas desplazadas.
León XIV pide liberar a los rehenes
“Llegan noticias dramáticas de Haití”, señaló el Papa al referirse a la masacre perpetrada en Kenscoff, localidad montañosa situada cerca de Puerto Príncipe.
El pontífice pidió “la inmediata liberación de todos los rehenes” y dirigió un llamado a los responsables de la situación para que adopten medidas concretas que permitan proteger a la población y detener las distintas formas de violencia.
La petición llega después de uno de los ataques más graves registrados recientemente en Haití.
¿Qué ocurrió en Kenscoff?
La masacre ocurrió durante la noche del 23 al 24 de agosto, cuando grupos armados atacaron la comuna de Kenscoff, ubicada en las montañas al sureste de Puerto Príncipe.
De acuerdo con Naciones Unidas, al menos 47 personas murieron, entre ellas tres niños y dos niñas. Otras personas resultaron heridas y decenas fueron secuestradas durante el ataque.
La violencia alcanzó incluso a civiles que habían buscado refugio en una iglesia. El representante de Naciones Unidas en Haití describió el episodio como una atrocidad y pidió la liberación inmediata e incondicional de las personas privadas de su libertad.
Reuters reportó que 22 personas resultaron heridas y que el ataque provocó además un nuevo desplazamiento de habitantes de Kenscoff. La localidad ya había sufrido múltiples agresiones de grupos armados desde 2025.
Una crisis que se extiende más allá de Puerto Príncipe
El ataque en Kenscoff no representa un hecho aislado. La comunidad ha sufrido una sucesión de incursiones, secuestros, incendios y otros actos violentos en los últimos años.
La crisis de seguridad haitiana se ha agravado mientras las bandas armadas mantienen una fuerte presencia en Puerto Príncipe y han extendido su influencia hacia otras zonas del país.
Según datos citados por Reuters, más de 21 mil personas han muerto a causa de la violencia en Haití desde 2022, mientras que alrededor de 1.47 millones de personas permanecen desplazadas dentro del país.
La situación también complica los esfuerzos para avanzar hacia elecciones. Haití no celebra elecciones nacionales desde 2016 y las autoridades han planteado nuevos comicios para finales de 2026, aunque las condiciones de seguridad representan uno de los principales obstáculos.
El Papa también ora por Nepal y el Tíbet
Después de referirse a Haití, León XIV dirigió su atención hacia la emergencia provocada por las inundaciones y riadas en Nepal y el Tíbet.
El Papa aseguró sus oraciones por quienes perdieron la vida, los heridos, las personas desaparecidas, sus familias y los equipos de rescate que trabajan en las zonas afectadas.
La emergencia se originó después del colapso de un glaciar en el Himalaya, que desencadenó una enorme corriente de agua, lodo y rocas a lo largo de la frontera entre Nepal y China.
Para este domingo, los balances habían aumentado de manera dramática. Associated Press reportó 788 muertos en Nepal y 16 en el Tíbet, además de miles de personas que permanecían desaparecidas. Las operaciones de rescate continuaban bajo condiciones especialmente complicadas por los daños a carreteras, puentes, túneles e infraestructura eléctrica.
León XIV ya había expresado su solidaridad con Nepal
El mensaje de este domingo se suma a una acción previa del pontífice.
El 27 de agosto, León XIV envió un telegrama de condolencias por las víctimas de las inundaciones en Nepal. En el mensaje, firmado por el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, expresó su cercanía espiritual con los afectados y aseguró sus oraciones por los equipos que participaban en las labores de rescate.
Además, el Vaticano informó que León XIV envió ayuda económica a Cáritas Nepal para atender las necesidades más urgentes de las personas afectadas por el desastre.
Un llamado ante dos emergencias
Los mensajes pronunciados por León XIV colocaron en el centro de su intervención dominical dos crisis con impactos humanos distintos: la violencia armada en Haití y el desastre natural que golpea al Himalaya.
En el caso haitiano, su llamado estuvo dirigido a detener la violencia, garantizar la seguridad de los civiles y conseguir la liberación de los secuestrados. Para Nepal y el Tíbet, pidió mantener la oración y la solidaridad con quienes enfrentan las consecuencias de las inundaciones.
Mientras las autoridades haitianas y la comunidad internacional buscan contener la expansión de los grupos armados, en el Himalaya continúan las labores para localizar a desaparecidos y asistir a comunidades que quedaron aisladas por la destrucción provocada por las inundaciones.
