La Coalición Inmigrante de Nueva York denunció este miércoles la existencia de una tercera muerte de un inmigrante en el centro de detención Delaney Hall, en Nueva Jersey, administrado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE). Según la organización, el deceso ocurrió a finales de julio, antes de la muerte del salvadoreño Edwin López Cornejo, pero no fue informado públicamente hasta después de una inspección realizada por un congresista estadounidense.
La organización señaló que la identidad de la persona fallecida aún no ha sido revelada, pero sostuvo que el caso representa la tercera muerte registrada en Delaney Hall desde que el centro reanudó operaciones. Los otros dos fallecimientos corresponden al haitiano Jean Wilson Brutus, ocurrido en diciembre de 2025, y al salvadoreño Edwin López Cornejo, quien murió el pasado 1 de agosto tras sufrir una emergencia médica.
De acuerdo con la Coalición, el caso salió a la luz luego de una visita sin previo aviso del congresista demócrata Rob Menéndez al centro de detención. Tras la inspección, el legislador aseguró que funcionarios del ICE y de GEO Group, empresa privada encargada de operar las instalaciones, le confirmaron que un migrante recién trasladado a Delaney Hall sufrió una presunta convulsión y fue enviado al Hospital Universitario de Newark, donde falleció. Al haber sido trasladado fuera de la custodia directa del ICE, el caso no habría sido reportado bajo los nuevos criterios de notificación de la agencia.
Menéndez cuestionó la transparencia del organismo migratorio al afirmar que ICE modificó recientemente su política de reporte, por lo que ya no informa algunas muertes ocurridas hasta 30 días después de que una persona deja formalmente su custodia, situación que, según organizaciones civiles, dificulta la rendición de cuentas.
El presidente de la Coalición Inmigrante de Nueva York, Murad Awahdeh, calificó el nuevo caso como “una tragedia devastadora que pudo haberse evitado” y sostuvo que las tres muertes reflejan un patrón de presuntas fallas en la atención médica y en las condiciones de detención, no solo en Delaney Hall, sino en otros centros migratorios del país.
La denuncia se produce apenas unos días después de la muerte de Edwin López Cornejo, un migrante salvadoreño cuya familia acusa al ICE de haberle negado el acceso oportuno a medicamentos para tratar diabetes, hipertensión y convulsiones. Su madre aseguró que el hombre reportó síntomas graves antes de sufrir la emergencia médica que derivó en su fallecimiento, mientras que el ICE sostiene que recibió atención médica y fue trasladado al hospital conforme a los protocolos establecidos. La causa oficial de la muerte permanece bajo investigación.
Las muertes ocurridas en Delaney Hall han intensificado las críticas contra este centro de detención, administrado por GEO Group, que en los últimos meses ha sido escenario de protestas, huelgas de hambre y denuncias por presuntos malos tratos, deficiencias médicas, alimentos en mal estado y condiciones insalubres. Autoridades locales, entre ellas el alcalde de Newark, Ras Baraka, así como legisladores federales y organizaciones de derechos civiles, han solicitado el cierre definitivo de las instalaciones y una investigación independiente sobre su funcionamiento.
De acuerdo con datos del propio ICE citados por diversos medios, la muerte de Edwin López Cornejo elevó a 22 el número de personas fallecidas bajo custodia migratoria durante 2026, una cifra que ha reavivado el debate sobre las condiciones de detención en Estados Unidos y la supervisión de los centros administrados por empresas privadas. Mientras tanto, la revelación de un tercer fallecimiento en Delaney Hall incrementa la presión para que las autoridades federales esclarezcan lo ocurrido y transparenten los protocolos de atención médica aplicados en estas instalaciones.
