Por: Mariana Álvarez y Alfonso González
Golpes, tablazos, amenazas, despidos injustificados, abuso, acoso sexual, trata y hasta distribución y consumo de droga, es el infierno que vivieron estudiantes, exalumnos, pero sobre todo exalumnas, directivos y docentes, quienes formaron parte de la Academia Militarizada Ignacio Zaragoza (AMIZ) en Puebla.
Una institución privada con más de 80 años de operación en la entidad, la cual ofreció, hasta el mes pasado, educación y formación militar, desde el nivel preescolar hasta medio superior y superior, con una licenciatura en Derecho.
Sin embargo, la AMIZ extendió su modelo educativo castrense a través del Colegio Nacional de Sobrecargos (CNSC), institución en la que se vivieron los mismos abusos, las vejaciones y malos tratos a los estudiantes.
En una investigación realizada por Reto diario, estudiantes y docentes de ambas academias ofrecieron su testimonio, pruebas de lo que vivieron en la AMIZ y en el CNSC, fotografías, videos y un sinfín de anécdotas e “historias prohibidas”, las cuales nunca salieron a la luz pública por las amenazas de los dueños de la famosa escuela militarizada.
La historia de la AMIZ
La AMIZ es una de las 33 instituciones militarizadas que existen en todo el país, prácticamente una por entidad, y una de las escuelas que deberán cerrar sus instalaciones de manera definitiva por instrucción de la Presidencia de la República y de la Secretaría de Educación Pública (SEP) por estar fuera de la ley.
Esto, luego de ocurrida la muerte de Dafne Zapata en la Academia Militarizada Marina Doenitz en Tamaulipas, caso que generó severos cuestionamientos sobre el modelo de enseñanza que ofrecía este tipo de instituciones.
El representante de la AMIZ, quien dirigió hasta el mes pasado la academia, es Daniel Guzmán López, quien presume ser médico general, contador y abogado, con una edad de 71 años, pero sin registro de cédula profesional en ninguno de los estudios que ostenta.
El directivo de la institución, además, es editor en jefe de la revista “Defensa Fiscal”, una publicación que aborda asuntos relacionados con derecho tributario y temas fiscales.
La Academia Militarizada Ignacio Zaragoza se fundó en 1938 y estuvo abanderada, durante su gobierno, por el presidente del país en aquel entonces, el general Manuel Ávila Camacho.
Y su plantel estaba ubicado en la 17 Norte número 5, colonia San Matías, en la ciudad de Puebla, mientras que su Colegio Nacional de Sobrecargos aún se mantiene en la 3 Poniente número 1716, del barrio de San Sebastián, en la ciudad de Puebla.
La institución contaba con 300 alumnos, los cuales ahora, por instrucción federal, serán reubicados en distintos colegios para evitar que vean afectados sus estudios.
El futuro de la AMIZ ya está decidido, pues el director de Asuntos Jurídicos de la SEP federal, Eurípides Flores Pacheco, confirmó que la única institución con modelo castrense en Puebla deberá cerrar definitivamente sus puertas, ya que esto es una instrucción que no está a negociación alguna.
Asimismo, declaró que, en el país, y mucho menos en Puebla, no habrá más escuelas de este tipo, pues la educación en México no puede impartirse con un modelo en el que predomine la violencia y en la disciplina exagerada.
“El borrar el nombre a las escuelas solo sería taparle el ojo al macho, por lo que no puede haber instituciones de educación con este modelo violento”, sentenció.
Violencia, drogas y sexo
Son muchas las pruebas, historias, anécdotas, testimonios y el infierno que vivieron exalumnos en la AMIZ, recabadas por Reto diario, por lo que daremos paso solo a un par de estos en este revelador reportaje.
De acuerdo con el testimonio de una de las maestras del Colegio de Sobrecargos, de quien nos reservaremos el nombre por cuestiones de seguridad, en las dos academias siempre se registró acoso laboral y sexual por parte de los directivos, capacitadores e instructores.
Sostuvo que en la AMIZ siempre se sintió el ambiente pesado porque siempre, también, hubo hostilidad de todo tipo, sobre todo en agravio de las estudiantes que iban al internado.
“Las niñas nos decían, siempre, que estaban incómodas, que nos les gustaba estar allí, porque veían cómo se metían drogas; además, veían todo lo que se hacía, desde que nos les entregaban sus uniformes, porque quien es el proveedor de los uniformes es la esposa del director, Daniel, de nombre Wendy”, reveló.
La exmaestra del CNSC explicó que en la escuela solo hubo ganancia económica para los directivos, toda vez que ellos siempre vendieron desde los uniformes, los kits de campamento, hasta el material que se utilizaba para prácticas y trabajo académico, a precio excesivo.
Agregó que lo peor siempre fue la comida que se sirvió en la escuela, por lo que los estudiantes siempre presentaron problemas gastrointestinales por la comida grasosa que se ofrecía en el internado.
Confirmó, además, que Daniel Guzmán es director de la revista “Derecho Fiscal”, por la que organiza y realiza dos congresos al año en Puebla, en el hotel Intercontinental de la ciudad de Puebla.
En ese sentido, destacó que a las estudiantes de la CNSC se las llevaba para utilizarlas como edecanes y para que en las cenas-baile las arreglaran con vestidos elegantes, a fin de que se sentaran con los abogados y fiscalistas, con quienes tenían que convivir, beber y bailar porque habían pagado el congreso.
“Hubo una ocasión en la que las estudiantes, debido a que no había espacio en el hotel, fueron obligadas a cambiarse de ropa (el uniforme) frente al director y a los invitados. Algunas eran menores de edad, todavía, y a pesar de ello les servían alcohol para convivir con los asistentes al evento”, destacó.
La exdocente del CNSC precisó que, en las comidas, en las tardes, el director de la institución ya permitía que a las estudiantes del internado les sirvieran alcohol, pues él tiene un problema de alcoholismo, junto con un capitán y un coronel de la institución.
Lo mismo, dijo, sucedía con las maestras de la academia, a quienes obligaban a beber, junto con las alumnas que estaban presentes en los campamentos, pues les ofrecían siempre “una cubita”.
De acuerdo con la exdocente, el director de la escuela nunca les dio las prestaciones de ley por su trabajo, además que obligaba a los maestros a ir a sus eventos o a trabajar horas extras sin goce de sueldo.
“Si no ibas a los campamentos te descontaban 4 mil pesos y nunca tuvimos IMSS. También, nos obligaban a realizar actividades fuera de la escuela con las estudiantes, a quienes llevábamos al cine, pero pagando con dinero de nuestra bolsa”, acusó.
La exmaestra denunció que todo esto nunca salió a la luz porque la directiva siempre mantuvo amenazada a la comunidad de la institución con no devolver sus documentos, y con utilizar sus influencias para perjudicarlos si decían algo.
Asimismo, los directivos acosaban constantemente a las estudiantes, a quienes les enviaban mensajes pidiendo todo tipo de acciones a cambio de beneficios en la institución.
La voz de nuestra entrevistada fue distorsionada para proteger su privacidad e integridad:
El despido injustificado y masivo de docentes
En la AMIZ se dio, en abril pasado de este año, el despido masivo de maestros, quienes pretendieron ser obligados a trabajar horas extras sin goce de sueldo, por lo que al negarse fueron echados del colegio con gritos y humillaciones.
Entre el material recabado por Reto diario se encuentra un audio en el que se escucha al director de la escuela gritar, reclamar y acusar de ignorantes a los maestros que no aceptaron trabajar horas extras para impartir cursos de regularización para los estudiantes.
Audio del momento en que los profesores de la AMIZ fueron despedidos:
La jornada laboral que cubrían los maestros en las escuelas militarizadas en Puebla era de 7:00 de la mañana a 4:00 de la tarde (de lunes a viernes), por lo que fueron despedidos por negarse a laborar hasta las 19:00 horas sin cobrar horas extras.
Una vez despedidos los docentes, evidencia el testimonio de una de las afectadas, la directiva de la institución contrató exalumnos, sin experiencia, para poder continuar con la formación de los estudiantes.
Esto provocó, por ejemplo, una denuncia por parte de los docentes de la escuela de sobrecargos, quienes denunciaron ante la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) lo que estaba sucediendo en la AMIZ.
Sin embargo, Daniel Guzmán utilizó el trafico de influencias para evitar sanciones de la AFAC a su academia, misma que estaba incurriendo en graves irregularidades, ya que para poder ser instructor de sobrecargos la ley en la materia exige tener experiencia de tres años en el campo laboral, cosa que nunca se dio.
Otros castigos, además de los tablazos con “La Corregidora”
Finalmente, el testimonio de una exestudiante de la AMIZ da cuenta de cómo se castigaba, por diversas supuestas faltas e irregularidades en el comportamiento de los alumnos, por lo que Reto diario cuenta con un vídeo de cómo, en privado, uno de los “altos mandos”, aplica “La Corregidora” a una estudiante.
Video: Especial
Y además de limpiar baños y ser arrestados, los estudiantes de la AMIZ recibieron sanciones económicas y castigos como dormir en el suelo y en casas de campaña, en medio de los aguaceros, para corregir su supuesta mala conducta, durante los campamentos.
Un par de escarmientos, tal vez los más graves para las estudiantes, sobre todo, era consumir droga y/o tener relaciones con los sargentos y mandos superiores de la escuela.

