Autoridades de Estados Unidos realizaron el decomiso de 138 armas de fuego que presuntamente serían traficadas a México, en un operativo efectuado en el estado de Carolina del Norte, informó el embajador estadounidense en México, Ron Johnson.
De acuerdo con el diplomático, el aseguramiento forma parte de las acciones coordinadas para frenar el tráfico ilícito de armas hacia territorio mexicano, un fenómeno que ha sido señalado en múltiples ocasiones por el Gobierno mexicano como uno de los factores que alimentan la violencia en el país.
El decomiso se llevó a cabo en Carolina del Norte, donde autoridades estadounidenses interceptaron un cargamento de 138 armas de fuego que, según las primeras indagatorias, tenían como destino final México.
Gracias a una operación encubierta, autoridades estadounidenses confiscaron 138 armas de fuego —incluidos dos rifles calibre .50— que traficantes pretendían enviar a México desde Carolina del Norte. Esta acción contundente refleja el compromiso de @POTUS @realDonaldTrump para… pic.twitter.com/e9cTdEdZbx
— Embajador Ronald Johnson (@USAmbMex) July 2, 2026
Contexto: tráfico de armas entre EE.UU. y México
El tráfico de armas desde Estados Unidos hacia México ha sido un tema recurrente en la agenda bilateral de seguridad. Autoridades mexicanas han insistido en que una parte importante de las armas utilizadas por grupos criminales proviene del mercado estadounidense, lo que ha derivado en llamados a reforzar controles de venta, rastreo y exportación.
En este contexto, decomisos como el reportado refuerzan las acciones de cooperación entre agencias de seguridad de ambos países, aunque organizaciones y gobiernos han señalado que el flujo ilegal continúa siendo un desafío persistente.
Relevancia del aseguramiento
El embajador Ron Johnson destacó que este tipo de operaciones busca evitar que armamento ilegal cruce hacia México, subrayando la importancia de la colaboración bilateral para contener redes de tráfico de armas.
El caso se suma a otros aseguramientos recientes realizados en distintas entidades de Estados Unidos, como parte de estrategias para frenar el suministro de armas a grupos del crimen organizado en México.
