La Organización Mundial de la Salud (OMS) elevó este lunes a 220 las muertes sospechosas por el brote de ébola causado por la cepa Bundibugyo en la República Democrática del Congo, donde se han identificado más de 900 casos sospechosos.
Durante una reunión ministerial virtual de los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades, Tedros Adhanom Ghebreyesus indicó que “hay más de 900 casos sospechosos y 220 fallecimientos sospechosos”.
El máximo responsable de la OMS reconoció que la epidemia “se propaga muy rápidamente” y que los esfuerzos de contención “nos están superando”, por lo que la respuesta internacional va “a la zaga”.
El brote, declarado Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (PHEIC) el pasado 17 de mayo, se concentra principalmente en la provincia de Ituri, aunque ya se han reportado casos en Nord-Kivu y Sud-Kivu, además de transmisión a Uganda. Entre las dificultades para controlarlo destacan la inseguridad en la zona, la desconfianza de la población y ataques a instalaciones sanitarias.
Tedros anunció que viajará este martes 26 de mayo a la RD Congo para evaluar personalmente la situación junto con un equipo de alto nivel.
