Al interior del PAN en Puebla, ya lo sabemos, andan remal, peor que el clima organizacional de una oficina de gobierno. Todos desconfían de todos, hablan mal entre ellos, hay rumores, reclamos, grillas… desde los godines del Comité Directivo Estatal hasta entre los políticos de alto rango.
Todo se enrareció aun más cuando, a escondidas, Mario Riestra fue al CIS para reunirse con el gobernador Alejandro Armenta y proponerle quién sabe cuánta cosa. Como si el PAN valiera algo todavía.
Pero de ello les hablaré más adelante.
Primero, una de las muchas relaciones en conflicto es la del dirigente estatal, Mario Riestra, con el exalcalde de San Andrés Cholula Edmundo Tlatehui.
Empecemos remontándonos a la renovación de la dirigencia estatal del partido. Tlatehui se suma de último momento a la propuesta de Riestra y, así, solo así, ete logra los consejeros necesarios para derrotar al grupo de Eduardo Rivera.
Esto a pesar de que, antes, Tlatehui le había pedido el apoyo a Riestra para que él fuese dirigente. Ahí le dijo que no, que era un “pelele” y que tenía denuncias de acoso en su contra que pondrían en riesgo al partido. Miren cómo dieron vuelta las cosas.
El caso es que Riestra se comprometió a darle varias posiciones, entre ellas, la Secretaría de Formación del Comité Directivo Estatal. Ahí acomodaron a Carlos Pando, a quien luego tuvieron que correr a periodicazos por información que el mismo estatal filtró a los medios. También para él, la Secretaría de Elecciones.
El incumplimiento de acuerdos por parte de Mario, una práctica que le es cotidiana, provocó distanciamiento entre ambos.
Las cosas, después de la traición, se arreglan por intereses de ambos. Quiero decir que Riestra intentó tumbar la reelección de Lupita Cuautle y meter de candidata a Blanca Jiménez. La verdad es que Cuautle está muy bien posicionada.
A su vez, Tlatehui intenta congraciarse para evitar que Riestra vaya a querer entregar San Andrés en la mesa. Si no es que ya lo entregó en aquella reunión en el CIS.
Pero, bueno…
Yo no sé, se los aseguro, qué haya pasado en la reunión de Mario Riestra con el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta. Solo les puedo decir lo que él mismo ha confiado a sus cercanos y es lo siguiente:
El PAN acepta que no ganará una sola diputación federal, porque el compromiso principal de Morena con la Presidencia es la mayoría calificada en la Cámara alta.
Solo pelearán los distritos locales 16 y 17, es decir, los que ya entregaron su dinerito para bardas y para las encuestas, pues ni competencia hay. Están perdidas.
Y miren que Riestra ya les cobró 300 mil pesitos a los aspirantes a candidatos a diputados federales y 200 mil a los candidatos a legisladores locales. El pretexto “la vaquita” para encuestas.
Pero, bueno.
¿Que qué pienso yo?
Yo les apuesto lo que sea que a Armenta no le hace falta negociar con el PAN y que Morena va por tooooodo.
