Durante la conferencia matutina de este martes, la presidenta Claudia Sheinbaum reiteró que el calendario escolar se mantiene como estaba planeado originalmente, conservando las seis semanas de vacaciones de verano.
La mandataria informó que los secretarios de Educación de las 32 entidades se habían reunido previamente y habían llegado al acuerdo de adelantar el fin de ciclo escolar por unanimidad.
Refirió que ella respaldó las seis semanas de vacaciones desde el principio, y al considerar otras voces, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, con los secretarios estatales decidieron reunirse nuevamente y finalmente optaron por descartar modificaciones al periodo vacacional, a pesar de la ola de calor y la proximidad del Mundial 2026.
No obstante, abrió la puerta a que algunos estados adelanten, de forma excepcional, el fin del ciclo escolar si lo consideran necesario por condiciones locales.
“Se reunieron nuevamente los secretarios de Educación y tomaron la decisión de dejar el calendario como estaba y, en todo caso, si alguna de las entidades quisiera recorrer la salida, que pueda haber una oportunidad, pero como una excepción”, explicó Sheinbaum.
Reacción ante críticas y presión social
La decisión de mantener el calendario original llega después de fuertes críticas y presión por parte de padres de familia, maestros y gobernadores de varios estados, quienes rechazaron el anuncio inicial de la SEP de adelantar el fin de clases.
Esta marcha atrás evidenció las tensiones internas del sistema educativo: por un lado, la necesidad de atender el rezago educativo post-pandemia y, por otro, la realidad de millones de familias trabajadoras —especialmente madres— cuyos horarios laborales no se ajustan fácilmente a cambios abruptos en el calendario escolar.
En dicha reunión, el propio secretario de Educación Pública, Mario Delgado, generó polémica al señalar en su intervención que “tras la entrega de calificaciones hay una inercia en las escuelas, en todo el ecosistema educativo. Después del 15 de junio, se cae en un periodo que en realidad se aprovecha para la descarga administrativa y la escuela se vuelve una estancia forzada”.
Deficiencias y desafíos del sistema educativo
Lo cierto es que la controversia generada con la suspensión de clases refleja los retos estructurales de la educación en México, entre ellos:
- El nivel académico de los alumnos
- La labor de la docencia
- La burocracia excesiva
- Falta de flexibilidad
- La dificultad de conciliar las necesidades educativas con la realidad socioeconómica de las familias mexicanas.
