En la Mañanera del Pueblo de este viernes, la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, junto con la directora del Indautor, Daniela Alatorre, y la directora general del Imcine y Karina Luján, anunció la aprobación de la nueva Ley Federal de Cine y Audiovisual y las reformas a la Ley Federal de Derechos de Autor.
La ley actualiza la norma de 1992 y establece que las salas de cine deberán destinar al menos el 10% del tiempo total de exhibición a producciones mexicanas, con un mínimo de 14 días en cartelera (antes eran solo 7). También regula plataformas digitales y fortalece la protección de derechos de autor frente a las nuevas tecnologías.
“Es una de las primeras leyes que regulamos en el campo de la cultura”, destacó la secretaria Curiel.
El cine mexicano que sí ha funcionado con apoyo gubernamental
A lo largo de las últimas décadas, el Estado mexicano —a través delImcine, Foprocine, Fidecine, Eficin y Focine.— ha respaldado entre el 55% y el 80% de la producción nacional.
Gracias a estos fondos han surgido obras icónicas como Roma (Alfonso Cuarón, 2018, con apoyo de Eficine y nominada a 10 Oscar), Amores Perros (Alejandro González Iñárritu, 2000), Y Tu Mamá También (Alfonso Cuarón, 2001), y otras más como Miss Bala, El Violín, La Camarista y éxitos comerciales como La Dictadura Perfecta o Cantinflas.
Sin embargo, la realidad del cine mexicano sigue siendo desigual: mientras Hollywood (Warner, Disney, Universal y Sony) acapara entre el 80% y el 95% de la taquilla nacional en años recientes (solo 4.5% para producciones mexicanas en 2025), el público mexicano ha visto cómo muchas películas nacionales tienen una vida muy corta en las salas.
Con la nueva ley y los 14 días obligatorios de permanencia, la expectativa es clara: queremos más y mejor cine mexicano. Como audiencia exigimos calidad, historias que nos representen y producciones que justifiquen el mayor tiempo en cartelera.
