A más de un mes del derrame de hidrocarburo en el golfo de México, autoridades federales reportaron la recolección de 889.4 toneladas de contaminante a lo largo de más de 630 kilómetros de litoral, donde continúan los trabajos intensivos de limpieza, contención y monitoreo.
El operativo es coordinado por el Grupo Interinstitucional (GI), integrado por dependencias como la Secretaría de Marina (Semar), la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), y Petróleos Mexicanos (Pemex), entre otras.
Las acciones se han desplegado en 48 playas de los estados de Veracruz, Tabasco y Campeche, de las cuales 32 ya se encuentran sin presencia de hidrocarburo, mientras que 16 aún registran afectaciones.
En total, participan 3 mil 145 elementos de distintas instituciones, quienes han realizado al menos 475 recorridos en la zona afectada.
Para contener el avance del contaminante, se han instalado 2 mil metros de barreras, además de cordones oleofílicos y sistemas de dispersión mecánica en mar abierto.
Operativo aéreo, marítimo y tecnológico
Las labores incluyen sobrevuelos de reconocimiento en la zona de Cantarell, toma de muestras con cadena de custodia e inspección de buques.
Para estas tareas se han utilizado 25 embarcaciones, 48 vehículos, nueve aeronaves, así como drones aéreos y submarinos que permiten monitorear tanto la superficie como el fondo marino.
A pesar de estos esfuerzos, las autoridades no han logrado identificar con precisión el origen del derrame ni a la embarcación responsable, aunque se apunta a la combinación de un vertido ilícito y emanaciones naturales en la región.
Impacto ambiental bajo vigilancia
Las dependencias ambientales mantienen monitoreo permanente en nueve Áreas Naturales Protegidas de Veracruz, Tabasco y Tamaulipas, donde se ha detectado presencia “mínima” de hidrocarburos en ocho de ellas.
Además, se vigilan alrededor de 300 mil hectáreas de manglar, arrecifes de coral y zonas de anidación de tortugas, sin que hasta el momento se reporten afectaciones graves en estos ecosistemas.
Paralelamente, un grupo de científicos coordinado por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) trabaja en un análisis del impacto en la fauna marina y en productos pesqueros.
Apoyo a comunidades afectadas
Como parte de la respuesta, se ha contratado de manera temporal a 958 personas, entre ellas pescadores y habitantes de municipios costeros de Veracruz y Tabasco, quienes participan en las labores de limpieza.
Asimismo, la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) anunció que otorgará un apoyo de 15 mil pesos a 3 mil 379 pescadores afectados, con una inversión superior a 50 millones de pesos.
Adicionalmente, se han implementado programas de apoyo con entrega de equipo, combustible y proyectos productivos para reactivar la economía local.
Aunque los avances en la limpieza son significativos, el derrame en el golfo de México sigue siendo una contingencia ambiental activa, con trabajos permanentes para evitar su propagación y mitigar sus efectos en el ecosistema y las comunidades costeras.
Las autoridades mantienen vigilancia constante y no descartan nuevas acciones conforme evolucionen las condiciones en la región.
