En distintos puntos de la capital poblana, autoridades municipales han detectado una problemática recurrente: la ocupación indebida de espacios destinados al sistema de parquímetros y el apartado ilegal de cajones de estacionamiento. De acuerdo con el subsecretario de Normatividad, Norman Campos Velázquez, al menos cinco zonas concentran el mayor número de casos.
Entre los lugares señalados se encuentran el Centro Histórico, El Carmen y las inmediaciones del Hospital de San Alejandro, áreas donde con frecuencia se observa a franeleros —también llamados “viene viene”— y vendedores informales intentando controlar espacios en la vía pública.
El funcionario explicó que, para atender esta situación, la dependencia municipal ha solicitado la intervención de la Secretaría General de Gobierno (SSG). En total, se han enviado 10 oficios para que dicha instancia apoye en el retiro de las personas que se apropian de las calles, especialmente en los polígonos donde opera el estacionamiento rotativo.
Campos Velázquez señaló que la ocupación irregular de la vía pública es un problema constante, por lo que se realizan acciones coordinadas con otras áreas del gobierno municipal para evitar que los ambulantes regresen a instalarse.
Además de estas zonas, el Ayuntamiento también mantiene vigilancia en espacios de alta afluencia. Uno de ellos es el barrio de Analco, un punto turístico al que suelen llegar autobuses con visitantes nacionales y extranjeros, lo que incrementa la necesidad de supervisión.
La revisión también se lleva a cabo en los alrededores de la Arena Puebla, particularmente los lunes, día en que se realizan funciones de lucha libre y aumenta la presencia de personas en la zona.
El subsecretario aclaró que la práctica de apartar lugares no solo proviene de comerciantes informales o franeleros. También algunos negocios establecidos sacan mercancía a la calle para reservar espacios de estacionamiento, lo cual está prohibido.
Ante ello, el gobierno municipal aseguró que continuará con operativos permanentes en diversas áreas de la ciudad para impedir que estas prácticas afecten el funcionamiento del sistema de parquímetros y el uso adecuado de la vía pública.
