La reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fue desechada este martes en el pleno de la Cámara de Diputados al no alcanzar la mayoría calificada requerida para modificar la Constitución. La iniciativa obtuvo 259 votos a favor, 234 en contra y una abstención, lejos de los 334 sufragios necesarios para aprobar cambios constitucionales.
El Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) votaron en contra del dictamen y se sumaron al bloque opositor integrado por PAN, PRI y Movimiento Ciudadano. La presidenta de la Mesa Directiva, Kenia López Rabadán, declaró desechada la iniciativa, por lo que no continuará su trámite legislativo ni será enviada al Senado.
La reforma planteaba modificaciones a 11 artículos constitucionales, incluyendo ajustes al sistema de representación proporcional, la posible eliminación de algunas diputaciones plurinominales y una reducción aproximada del 25 por ciento en el financiamiento público a los partidos. Estos últimos puntos generaron mayor resistencia, incluso entre fuerzas cercanas al gobierno.
El coordinador de Morena en San Lázaro, Ricardo Monreal Ávila, anunció que el grupo parlamentario analizará un “Plan B” para impulsar modificaciones electorales mediante reformas a leyes secundarias, las cuales no requieren mayoría calificada. La propia Sheinbaum había señalado previamente que, de no aprobarse, su gobierno contemplaba alternativas para promover ajustes al sistema electoral.
