Aprender jugando también es una forma de proteger la historia. Con esta premisa, el Ayuntamiento de Puebla fortaleció la educación patrimonial en la niñez mediante el programa “Mi Barrio, Mi Patrimonio”, dirigido a niñas y niños del Centro Histórico.
A través de la Gerencia del Centro Histórico y Patrimonio Cultural, a cargo de Aimeé Guerra Pérez, se realizaron talleres lúdicos que permiten a las infancias conocer y valorar la riqueza arquitectónica de Puebla, así como los nombramientos que la ciudad ostenta ante la UNESCO, entre ellos la declaratoria del Centro Histórico de Puebla como Patrimonio Cultural de la Humanidad y la Biblioteca Palafoxiana como Memoria del Mundo.
Durante las actividades, las y los estudiantes participaron en dinámicas didácticas como juegos de lotería, ejercicios de dibujo y lecturas, herramientas diseñadas para facilitar la comprensión de la importancia histórica y cultural del entorno que habitan.
El programa se desarrolló a lo largo de 15 jornadas durante 2025, beneficiando a 461 niñas y niños de nivel primaria que cursan sus estudios en escuelas ubicadas dentro del Centro Histórico, fortaleciendo su sentido de identidad y pertenencia comunitaria.
Para este 2026, el gobierno municipal busca ampliar el alcance del programa para que más infancias reconozcan y conserven el Centro Histórico como “el Museo Vivo más grande de Puebla”, extendiendo la estrategia a instituciones educativas de todo el municipio.
Las autoridades municipales invitaron a la ciudadanía a inscribir sus planteles educativos mediante el formulario oficial, disponible en línea, con fecha límite el próximo 20 de febrero. Posteriormente, se dará a conocer la lista de escuelas seleccionadas para participar en esta nueva edición.
Con estas acciones, el Ayuntamiento de Puebla reafirma su compromiso con la educación patrimonial, apostando por la formación de nuevas generaciones conscientes del valor histórico, cultural y arquitectónico de la capital poblana.
