La falta de capacidad argumentativa, el enfocarse sólo a la memorización de conceptos sin analizarlos y el desorden en que se siguen las directrices en materia de enseñanza son parte de los retos que deben ser resueltos en las aulas, tanto por maestros como por alumnos, para lograr mayores avances en la formación académica.
Así lo consideró Magalys Ruiz Iglesias, presidenta de la Fundación Equidad Educativa, al impartir la conferencia con motivo de la presentación de su libro “Modelo triangular. El triple reto del tiempo, las competencias y la evaluación” a cerca de 200 maestros y normalistas. En su ponencia, en las instalaciones de Escuela Normal Federalizada del Estado de Puebla, destacó la necesidad urgente de que en las aulas se trabaje en el desarrollo de conocimientos, experiencias y saberes por parte de los alumnos.
Señaló que ya no basta con que se discuta acerca de la obtención o desarrollo de habilidades y aptitudes, sino que debe buscarse en los estudiantes que tengan un mayor nivel de análisis y aplicación práctica de los conocimientos que obtienen en las aulas para poder resolver problemas de la vida diaria.
En su conferencia impartida este fin de semana, ante un concurrido auditorio, afirmó que la enseñanza en las escuelas debe permitir a los alumnos emitir sus propios criterios, pero sobre todo poder tomar decisiones cuando se les presenten retos en la vida.
Para Ruiz Iglesias, quien además es actualmente coordinadora de Enseñanza en el Ministerio de Cultura de Cuba, aunque el aprendizaje es algo global, se debe buscar que este proceso respete siempre las tradiciones y la cultura de cada uno de los pueblos o naciones en que trabajan los docentes.
Hoy es común, indicó la investigadora cubana, que cuando a un estudiante se le cambian los enfoques de las preguntas éste sienta que ignora el tema del que se le habla, cuando en realidad ahora lo que se le pide es que deje de memorizar, para que aplique de manera práctica lo que ya conoce desde tiempo atrás.
El cerebro de los estudiantes, ejemplificó, debe trabajar cada vez más rápido en el desarrollo de soluciones ante situaciones que puedan parecerle complejas, y es ahí donde los maestros tienen que trabajar con ellos de una manera cada vez más activa e integral, para que se dé una verdadera revolución educativa.
La actual directora del Centro de Internacionalización de Competencias Educativas y Profesionales (CICEP) expuso que hay tres preguntas básicas que deben hacerse los maestros: ¿Qué conoce el alumno?, ¿Qué sabe hacer con lo que conoce? y ¿Qué nivel de logro alcanza al enfrentar la tarea, problema, actividad o situación concreta, desde un saber ser y estar?
Aquí, la labor del docente es analizar cómo debe analizar el enfoque basado en competencias, cómo desarrollar sus secuencias didácticas y cómo evaluar el enfoque por competencias, lo que le permitirá avanzar de una manera más firme en su interacción con los alumnos, independientemente del grado al que pertenezcan.
Indicó, es necesario que los maestros respeten también el orden que se les ha presentado para poder desarrollar sus cursos, pues cuando lo hacen de manera alterada los resultados no siempre son los que se esperan.
Si se logra despertar en los alumnos la capacidad que tienen de analizar y argumentar los conocimientos aprendidos en las aulas, concluyó, se logrará un avance importante en el trabajo que se tenga en los salones, para poder aplicarlo en la vida diaria y ante todo tipo de situaciones, sin importar lo complejas que puedan parecer.
