La Policía brasileña, con el apoyo de militares, ocupó hoy el conjunto de favelas de Lins, un grupo de doce barriadas pobres cerca del estadio olímpico João Havelange, que durante décadas estuvo bajo el control de narcotraficantes.
No hubo ningún enfrentamiento, puesto que la ocupación ya había sido anunciada previamente por el Gobierno de Río, como suele hacer en este tipo de operaciones, con el objetivo de evitar tiroteos que afecten a los civiles.
Este grupo de favelas, donde viven cerca de 20 mil personas, se ubica en la falda de una cordillera próxima al estadio que se usará para las pruebas de atletismo en los Juegos Olímpicos de 2016.
En los próximos meses, las autoridades instalarán en estos barrios dos Unidades de la Policía Pacificadora (UPP), como se conocen los cuarteles que están siendo implantados en las favelas en los últimos años.
Desde 2008 las autoridades brasileñas han expulsado a los narcotraficantes de todas las favelas del centro de Río de Janeiro y de los barrios turísticos y ahora están extendiendo esta política llamada de “pacificación” a las barriadas de la periferia.
