Cientos de miles de personas invadieron ayer las calles de España, Portugal, Francia, Italia, Grecia e Irlanda en una jornada de protesta social contra la austeridad, el desempleo y la precariedad.
Los manifestantes marcharon por las calles de la capital española, convocadas por sindicatos o movimientos de indignados ante un extraordinario despliegue policial que protegía la Cámara baja del Parlamento.
Una movilización que contrasta con una participación en las concentraciones más tímidas de otros países: cinco mil manifestantes en Atenas, según la policía, algunos miles en Lisboa al grito de “fuera, fuera, el hambre la miseria y el FMI”, otros miles en Italia, en Turín, Roma y Milán, así como en Francia, sobre todo en París.
En Portugal, que como España tuvo una huelga general, la policía golpeó con toletes ante el Parlamento de Lisboa, donde miles de personas protestaban. En Madrid, como en Barcelona, la policía replegó a un grupo de manifestantes en la tarde.
Medio centenar de personas protestaron en Dublín contra la política de austeridad del gobierno, y unas 120 personas se manifestaron en Londres para apoyar las huelgas en España y Portugal.
En Italia, un policía fue gravemente herido en Turín y otros cinco fueron levemente heridos en Milán, en un choque al margen de las manifestaciones.
Un paro de cuatro horas se observó en Italia y otros de algunas horas también en Grecia.
Portugal también funcionó a medio gas, con trenes y Metro con paros y numerosos aviones que quedaron en tierra, en esta jornada de protesta contra las medidas de austeridad.
Fue un éxito: sindicatos
“Estoy aquí para protestar contra los recortes de todo, de sanidad, de educación contra el aumento del IVA, los desahucios”, dice en la marcha madrileña Javier Gómez, 39 años y en paro desde hace un año.
“Tenemos la solución, los banqueros a la prisión”, gritaban los manifestantes en medio de una marea de banderas rojas de los sindicatos.
Venían de todas partes, llevando camisetas verdes de la educación, cruzadas con el lema “escuela pública de todos, para todos”, o azules en el caso de la sanidad y agitando pancartas que llevan el “no” atravesado por unas tijeras.
“Una noche magnífica en Madrid”, dijo el secretario general del sindicato Comisiones Obreras (CCOO), Ignacio Fernández Toxo, en su discurso ante una multitud y les aseguró que “más de un millón de personas” se habían manifestado en la capital española.
Los sindicatos presumieron que 77 por ciento de los trabajadores se unieron a la huelga de 24 horas que terminó ayer.
Mientras la marcha sindical avanzaba lentamente por las grandes avenidas, centenares de otros manifestantes, convocados por el movimiento de “indignados”, se agolpaban frente a las barreras de la policía antidisturbios que bloqueaban el acceso al Congreso de los Diputados, en una situación tensa, con lanzamiento de proyectiles.
La policía lanzó balas de goma al final de la jornada mientras una camioneta policial resultó incendiada.
Un total de 118 personas fueron detenidas y 74 resultaron heridas en incidentes aislados en todo el país, según el ministerio del Interior.
