El cierre de fronteras es un acto de represión sin sentido que deteriora la conducta de las fuerzas de seguridad, acusó la Premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú, tras su participación en el Foro Tolerancia, organizado por la Secretaría General de Gobierno, en donde señaló que la propuesta de la legalización de las drogas es una cortina de humo para desviar la atención de los problemas sociales.
En su estancia por Puebla, la representante de los pueblos indígenas guatemaltecos, consideró que el tema de la migración -no sólo en el sur de México, sino en todo el mundo- no se va a resolver con medidas de bloqueo, pero sí con el mejoramiento en las condiciones de vida de la población para que la gente salga de sus países por placer y no para buscar sobrevivir.
Consideró que el cierre de fronteras debe ser integral y no coyuntural o temporal: “Por las fronteras no sólo pasan migrantes; se trafican armas y drogas, se secuestran a menores de edad y hay un problema de trata de personas; existe, pues, una actividad del crimen organizado”.
En entrevista, la Premio Nobel de la Paz en 1992, consideró que impedir el paso a los migrantes en los límites de México y Guatemala no resuelve el problema, por el contrario, degenera la propia autoridad y deteriora la conducta de las fuerzas de seguridad.
Luego de su participación en el marco del Día Internacional de la Tolerancia, dentro del Foro por la Paz que impulsa la Secretaría General de Gobierno, Rigoberta Menchú, habló también de la legalización de las drogas y la calificó como “un tema manipulado” por los gobernantes para crear una cortina de humo y tapar u opacar los verdaderos problemas sociales.
“No comparto que se usen temas álgidos para evadir un conjunto de responsabilidades, como en el caso del gobernante guatemalteco que encabeza una cortina de humo”, señaló.
