Berenice Martínez
El arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, afirmó que es responsabilidad de los legisladores aprobar la iniciativa de ley que presentó el presidente Enrique Peña Nieto de legalizar los matrimonios igualitarios en todo el país, no obstante evitó un pronunciamiento en contra.
“La iglesia no se opone a que sean reconocidos los derechos civiles y jurídicos de ninguna persona, simplemente expresa su doctrina, la fe en la que cree, y reiteramos que una persona independientemente de su tendencia sexual ha de ser respetada”, dijo.
En ese tenor, rechazó que la iglesia católica atente contra la comunidad lésbico-gay con la marcha del movimiento “Frente Nacional por la Familia” que se llevará a cabo el próximo 10 de septiembre en la ciudad de Puebla.
Dicha movilización se realizará en pro de la familia y en defensa del matrimonio entre un hombre y una mujer, que según el líder católico, no pretende generar odio y polarizar a la sociedad pero sí busca el respeto de la familia “tradicional”.
Informó que la marcha iniciará a las 13:00 horas del próximo sábado en el Paseo Bravo con dirección al zócalo capitalino, con un número de asistentes que está por definirse pues la convocatoria es libre.
En rueda de prensa, Sánchez Espinosa abrió la posibilidad de participar en dicha protesta a título personal junto a otros sacerdotes pues la iglesia como institución no es organizadora de la actividad.
