La Fiscalía General del Estado (FGE) analiza las huellas de violencia o sujeción localizadas en el cadáver de Buenaventura N. como parte prioritaria de las indagatorias para esclarecer su deceso en Izúcar de Matamoros.
De acuerdo con los primeros reportes periciales, el cuerpo del occiso de 39 años de edad presentaba marcas visibles en las muñecas y diversas abrasiones en los nudillos, indicios físicos que serán analizados en el anfiteatro para determinar si corresponden a maniobras de sometimiento.
De manera extraoficial trascendió que el varón había sido internado en el Centro de Rehabilitación San Benito A.C., ubicado en bulevar Revolución esquina con calle Del Bosque, durante el fin de semana y que presuntamente padecía problemas de salud previos al ingreso.
Los agentes del área ministerial comenzaron con las entrevistas al personal técnico y directivo del anexo para verificar la cronología de su atención y determinar si el origen de las lesiones en las extremidades ocurrió antes o después de ser recluido.
