Habitantes del municipio de Chilchotla informaron sobre la sustracción de un féretro que contenía el cuerpo de una mujer de aproximadamente 40 años de edad, durante un servicio funerario en la Sección Primera.
El incidente derivó de un conflicto entre la familia de origen de la fallecida y su cónyuge, Vidal N., por la posesión de los restos para los ritos de inhumación.
El cuerpo fue trasladado en una unidad particular a un domicilio distinto, donde permaneció por un lapso de 10 horas antes de ser reintegrado al lugar del velorio inicial.
El intento de sepultura por parte del grupo que sustrajo el cuerpo fue rechazado por la administración del cementerio debido a la falta de documentación legal, específicamente el acta de defunción.
No se registraron intervenciones de la fuerza pública ni de la autoridad ministerial, por lo que el caso se mantiene como un conflicto entre particulares sin personas detenidas.
