El papel de la FGE
Lo que sí se debe poner en el centro de la discusión, en esta ocasión, es que la FGE supo hacer un trabajo sobresaliente.
En muchas ocasiones en este espacio periodístico se han hecho críticas severas contra el aparato de procuración de justicia. Pero en esta ocasión, en el asunto del francotirador, es pertinente admitir que la FGE, a cargo de Idamis Pastor Betancourt, tuvo una labor muy destacada.
Hay un documental muy recomendable –en la plataforma de Netflix– que vale la pena retomar. Se llama “La dama del silencio” y es sobre el caso de Juana Barraza Samperio, mejor conocida como “La Mataviejitas”.
Se trata de una mujer que sembró el terror en la Ciudad de México durante el gobierno de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, ya que se hacía pasar por enfermera o trabajadora social para asesinar a ancianas que vivían solas. La condenaron por el homicidio de 17 mujeres, pero se sospecha que pudo desvivir a 48.
En ese documental el entonces procurador general de Justicia del Distrito Federal, Bernardo Bátiz Vázquez, admite que fue muy complejo detener a “La Mataviejitas” por dos razones: en México se carece de cuerpos policiacos especializados en asesinos seriales y porque un psicópata es un personaje con un alto grado de habilidad para no ser detectado por los agentes investigadores.
Hace la definición de que perseguir a un delincuente de esas características es peor que buscar “una aguja en un pajar”.
Ahora, con el caso del tirador de la Vía Atlixcáyotl las autoridades ministeriales se enfrentaron a un persona con mucha pericia para disparar, que tenía armas de alto nivel, que usaba un vehículo acoplado para cometer los ataques e intentaba no dejar rastros de su actuación.
Mucho menos se iba a sospechar de un hombre de 67 años, que ha sido un destacado y polémico empresario, que se la pasaba dando entrevistas sobre la organización de torneos de dominó y era miembro de la comunidad española en Puebla.
Tal vez su único error es que siempre actuaba en las mismas zonas: la Vía Atlixcáyotl y el Periférico.
Y que se topó con un trabajo diligente de la FGE.
