Litigios perdidos, basura y enormes deudas, el legado que deja Andrés Artemio Caballero en Tehuacán

Litigios perdidos, basura y enormes deudas, el legado que deja Andrés Artemio Caballero en Tehuacán

Un auténtico desastre es lo que Andrés Artemio Caballero López deja como resultado de sus 16 meses de gestión como presidente municipal suplente de Tehuacán. Todo como consecuencia de que en su breve gobierno actuó siempre con falta de oficio político, con una actitud negligente y, sobre todo, que utilizó el engaño como instrumento de gestión pública.

En un par de días se va del cargo dejando una crisis inédita en la historia de Tehuacán, la segunda ciudad más importante del estado, que se ha quedado sin recolección de basura y sin un relleno sanitario, con una larga lista de litigios laborales, sin espacios disponibles en los principales panteones del municipio y una larga lista de adeudos por juicios perdidos y contratos abusivo, que se encuentran desangrando a la hacienda pública de esta demarcación.

Resulta sorprendente que un hombre que luchó en los tribunales para llegar al cargo de edil, luego del encarcelamiento del ex alcalde Felipe Patjane Martínez, únicamente ocupó el puesto de alcalde para complicar los problemas del municipio y nunca actuó para intentar resolver algunos de los conflictos más urgentes de atender.

Por eso se considera que Tehuacán se ha vivido un trienio perdido, o mejor dicho, un periodo catastrófico de 3 años.

El próximo viernes cuando Pedro Tepole asuma la responsabilidad de ser el nuevo presidente municipal de Tehuacán, habrá alrededor de mil toneladas de desechos de todo tipo que no han sido recolectados por la falta de funcionamiento del relleno sanitario de Santa María Coapan. Un conflicto que se detonó por los engaños del alcalde saliente.

La comunidad de Santa María Coapan desde hace 20 años ha albergado el relleno sanitario de Tehuacán, a donde en promedio llegan a diario unas 200 toneladas de residuos. Ese confinamiento dese hace poco más de tres años dejó de ser viable, no solamente por estar rebasado en su capacidad sino porque dejaron de funcionar las medidas de mitigación de la contaminación que ahí se genera.

Esa situación despertó un genuino y entendible agravio de los pobladores de Santa María Coapan que ya no soportan el degradante papel de ser una comunidad que vive en medio de los malos olores, la contaminación y la fauna nociva que provocan los desechos de Tehuacán.

Por eso, desde principios de este año, el pueblo de Santa María Coapan alzó la voz y amenazó con cerrar de manera unilateral el relleno sanitario. Hubo varios amagos de llevar a cabo esa situación extrema, que siempre fueron ignorados, soslayados, por el alcalde de la ciudad.

Frente a esa situación, Andrés Artemio Caballero debió haber buscado una solución que involucrara a los gobiernos del estado y federal, pero en lugar de ello prefirió utilizar el engaño para capotear la crisis.

Su prioridad –a lo largo de este año– fue dedicarse varios meses a buscar reelegirse como edil de Tehuacán. Sin entender que no iba lograr repetir en el cargo si no daba muestras de tener una mínima capacidad de atender y resolver los problemas del municipio.

A los pobladores de Santa María Coapan les ofreció que, a más tardar en esta semana, el relleno sanitario quedaba clausurado. Era mentira, nunca hubo disposición del ayuntamiento de iniciar un proceso para cerrar el tiradero.

También sostuvo que ya se estaba trabajando en la apertura de un nuevo relleno sanitario que, al finalizar la actual gestión, entraría en funcionamiento.

Ese relleno sanitario solo está en la imaginación de los funcionarios municipales, pues no se tienen los permisos de la apertura de un nuevo confinamiento ni mucho menos los 40 millones de pesos, como inversión inicial, que se requiere para tener un depósito alterno para la basura del municipio.

A lo anterior se debe sumar, que en esta semana concluye al contrato de Tersa del Golfo, que es la compañía dedicada a recolectar la basura en las calles de Tehuacán y que representó un fuerte abuso contra el ayuntamiento de la ciudad, pues a esta empresa se le pagó un precio excesivo por sus servicios pese a que carecía de la infraestructura y el equipamiento necesario para hacerse cargo del servicio de limpia.

Otra empresa dedicada a la recolección de desechos tiene en “jaque mate” a las finanzas del ayuntamiento.

Cuando era edil de la ciudad Ernestina Fernández se rescindió el contrato que el ayuntamiento tenía con la empresa Olimpia, misma que inició un litigio contra el gobierno de la ciudad. Al principio, había condiciones para que el ayuntamiento ganara el pleito legal, pero en la gestión de Andrés Artemio Caballero por falta capacidad jurídica para enfrentar la querella está dejando perder el juicio.

Ahora hay que pagar unos 150 millones de pesos a la compañía en cuestión, que es un mundo de dinero para un gobierno de la ciudad de Tehuacán.

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