CUITLATLÁN
Por Fermín Alejandro García
El priista Juan Carlos Lastiri Quirós inició su promoción para intentar ser candidato a gobernador en el año 2018, para lo cual se colocaron una serie de espectaculares para difundir el trabajo que hace como subsecretario de la Sedatu al frente de los programas de vivienda popular. Sin embargo, la forma en que se está proyectando el ex edil de Zacatlán acumula todos los vicios que, hoy en día, tienen al PRI poblano en su peor crisis de toda su historia.
Para nadie es un secreto que Antonio Gali Fayad, el ganador de la pasada elección del 5 de junio, logró arrasar, o mejor dicho vapulear al PRI, por los elevados índices de votación que consiguió en particular en la Sierra Norte de Puebla, en los distritos de Xicotepec de Juárez, Huauchinango, Teziutlán y Zacatlán.
Y que en mucho ese resultado favorable al PAN es consecuencia de que los líderes priistas de esa región se quedaron de “brazos cruzados” en los días previos a los comicios y durante el día de las votaciones. Que todo hace sospechar que pactaron con el grupo morenovallista no intervenir, para de esa manera disimular y no evidenciar que se acabaron vendiendo con los rivales electorales.
Uno de esos líderes fue Juan Carlos Lastiri, quien a principios de año cobijó a Blanca Alcalá Ruiz y cuando resultó ser la candidata del PRI a la gubernatura, la acabó abandonando, ya que a lo largo de la campaña estuvo ausente del estado y en particular de su distrito, en donde podía haber contribuido a evitar que Zacatlán perdiera su calidad de bastión de votos del PRI.
En general Lastiri siempre ha mostrado un comportamiento titubeante, contradictorio, poco comprometido. Acostumbra hacer alianzas políticas, trabar compromisos, trabajar a favor de la unidad del PRI y poner a grupos a laborar a favor de su promoción personal. Posteriormente sin dar explicaciones acaba abandonado a todos, rompiendo compromisos y negando que esté haciendo trabajo político.
Ahora, por enésima vez vuelve a desarrollar ese esquema. Luego de ausentarse de la campaña, bajo la sospecha de traición al PRI –o mejor dicho de Blanca Alcalá–, regresa a proyectar su imagen. Primero firmó con una fundación llamada 4 N un acuerdo para promover la vivienda popular y hacer labores de reforestación, para ahora colocar unos espectaculares –de color azul panista– en donde se la ve sonriente –ver abajo la imagen– y enseñando un documento membretado con el nombre de la Sedatu.
Previo a ello, estuvo encabezando un esfuerzo de tantos para que ahora sí surja la tan anhelada unidad en el PRI, la cual no se consigue desde hace seis años.
Dicho comportamiento coloca a Lastiri como un político carente de pericia y talento. No únicamente porque siempre acaba dejando inconcluso sus proyectos personales, sino por que está cometiendo un presunto delito al utilizar a la Sedatu para proyectarse.
Con dirigentes así, como es Lastiri, el PRI ya va avanzando a una segura derrota en el año 2018. Ya que sus figuras actúan con torpeza y dando bastonazos de ciego.
http://www.lajornadadeoriente.com.mx/2016/07/15/inicio-lastiri-su-promocion-para-el-ano-2018/
