La Entrega
Por: Marco Aurelio Mirón
En busca de terminar con los errores del pasado rumbo al 2018, la dirigencia estatal del PRI junto con una empresa especializada, desarrollaron un estudio de las causas de la estrepitosa derrota sufrida el pasado 5 de junio donde resultó ganador José Antonio Gali Fayad para la llamada mini gubernatura.
En total se habla de 10 puntos que consideraron como factores de peso que llevaron a la derrota a la candidata Blanca Alcalá Ruiz.
La dirigencia local encabezada por Jorge Estefan Chidiac tiene la carpeta que inicialmente estaba destinada a ser entregada a Manlio Fabio Beltrones a efecto que el -entonces- líder nacional sacara sus propias conclusiones o la avalara íntegramente.
Sin embargo, su repentina renuncia al cargo obligó entonces a esperar la llegada de un nuevo mandamás que finalmente recayó en el interinato de la mexiquense Carolina Monroy.
Conociendo que no estará demasiado tiempo y dirigencia local prefiere esperar la llegada del nuevo dirigente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), apuntando que sea Enrique Ochoa Reza, ex director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
Si resulta electo, como todo parece indicar, tendrá en sus manos resolver la crisis del PRI nacional marcada por el 5 de junio donde Puebla tiene mucho que ver por su ubicación geográfica y número de electores.
El caso Puebla merece atención inmediata y la inexperiencia política de Enrique Ochoa debe suplirse con gente curtida, capaz de dar un golpe de timón a vicios que han hundido al barco llamado PRI poblano.
Tendrá varias semanas para desmenuzar el estudio poblano que enumera 10 razones de la debacle del priismo poblano que fueron la mezcla de factores nacionales y locales.
Según la fuente consultada, los 10 puntos más importantes son:
1.- La propuesta presidencial de avalar el matrimonio y adopción entre personas del mismo sexo.
2.- La mala imagen que tiene el ejecutivo federal, Enrique Peña Nieto, sin que sus niveles de popularidad se hayan elevado durante la campaña en las entidades donde hubo elecciones.
3.- El aumento del precio de las gasolinas días previos a las votaciones del 5 de junio.
4.- Traiciones y simulaciones de priistas distinguidos que prácticamente fueron a vender, sino es que a regalar, información privilegiada a la alianza “Sigamos Adelante”. Según el informante consultado, aparecen diversos niveles involucrados, desde integrantes del comité estatal pasando por coordinadores distritales y desde luego diputados locales, sobre todo una mujer que se enfrascó en una discusión con su compañero de partido, Iván Galindo Castillejos, coordinador de los regidores del Ayuntamiento de Puebla.
5.- Inexperiencia y malicia de quienes tuvieron cargos fundamentales en campaña, sobre todo gente allegada a la entonces candidata Blanca Alcalá Ruiz.
6.- Falta de operación política sin poder permear el mensaje de campaña en todos los rincones del estado.
7.- Simulaciones o falta de compromiso de los delegados federales. Bajo el pretexto de tener un puesto institucional prácticamente dejaron a su suerte a la contendiente priista sin operar –por debajo del agua- para atraer votos, mientras que otros, los que pidieron licencia, fueron un cero a la izquierda sin liderazgo incapaces de contener a la oposición.
8.- Nulo oficio y tacto político tanto de diputados locales como federales. Fueron contadas las ocasiones que salieron a dar la cara en tribuna para criticar al morenovallismo y a su delfín, Antonio Gali Fayad, los que lograron subir puntos de acuerdo o realizar ruedas de prensa, cometieron fallas ocasionando que la noticia fuera el escándalo generado más que el tema del candidato panista.
9.- Los lazos familiares del líder estatal del PRI, Jorge Estefan Chidiac, con José Antonio Gali Fayad. Aunque previo al arranque de campaña el priista afirmó que pese más la militancia que el tema familiar, la realidad es que hubo cierto desencanto entre la militancia.
10.- El enclenque discurso de campaña de Blanca Alcalá Ruiz. No se atrevió a mencionar por su nombre al gobernador Rafael Moreno Valle Rosas además de reaccionar tardíamente ante los señalamientos en contra como el caso de la aparición de propiedades no reportadas en su declaración patrimonial 3 de 3
Mención aparte merece la “desaparición” de recursos que finalmente se dice que fueron por el orden de 60 millones de pesos.
En pocas palabras, el PRI sigue desunido lleno de deslealtades donde las ambiciones personales están por encima del partido político, donde el discurso de unidad interna está hueco sin líneas de trabajo bien definidas.
Así está el PRI y hasta el momento así se encamina a una nueva derrota en 2018.
Enrique Ochoa Reza tiene un panorama oscuro no solamente en Puebla sino en otras entidades donde perdió el PRI. Aunque algunos piensan que el priismo poblano está moribundo sin que pueda salir del abismo que está desde 2010.
Comentarios:
@Marcomironc
https://www.elsoldepuebla.com.mx/columna/36646-/caso-puebla-enrique-ochoa-reza
