Periódico Central
La Secretaría de Educación Pública (SEP) de Puebla dobló las manos ante el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y aceptó revisar los casos de los 31 profesores que fueron removidos de sus cargos, por su supuesta participación en la manifestación del pasado 11 de septiembre en contra de la Reforma Educativa.
El anuncio fue hecho ayer por el subsecretario de Educación Básica Obligatoria de la SEP, Jorge Cruz Bermúdez, quien informó que la cifra de sancionados pasó de 26 a 31 en este fin de semana y explicó que la dependencia indagará para comprobar “si se ejercieron correctivos injustos”.
El pasado 11 de septiembre los maestros poblanos de centros escolares, principalmente, se sumaron al paro nacional de labores en contra de la Reforma Educativa propuesta por Enrique Peña Nieto y aprobada por el Congreso de la Unión.
La SEP tomó represalias en contra de los directivos que solaparon el paro de labores y de inmediato el vocal del Consejo Nacional del SNTE, Alberto Zepeda denunció presiones por parte de la dependencia estatal en contra de los profesores y exigió que los 26 maestros que hasta ese momento habían sido cambiados de adscripción fueran reinstalados en sus cargos.
La petición fue rechazada, pues el titular de la SEP,Jorge Alberto Lozoya declaró el pasado 24 de septiembre que la decisión sobre la reinstalación de los profesores rijosos era definitiva, incluso, señaló que las medidas tomadas por gobierno estatal tienen el objetivo de “recuperar la rectoría de la educación”.
A seis días de la declaración que retumbó en el SNTE, la dependencia estatal cambió de opinión, pues hoy aceptaron abrir la investigación para asegurarse de que se hayan aplicado las sanciones correctas.
A los 31 directores removidos de sus cargos, se suman 120 docentes a los que les fue descontado un día de trabajo, por el paro de brazos caídos que realizaron en los centros educativos.
Con información de E-Consulta
