El columnista Enrique Núñez adelantó ayer que habría una fusión entre Comunicación Social y Puebla TV.
Cierto.
En Parte.
La fusión es más amplia y comprende Gobierno Electrónico, Comunicación Social, y TV, Radio y Tecnologías Digitales.
El nuevo nombre del concepto será “Puebla Comunicaciones” y estará al frente Marcelo García Almaguer.
De entrada se busca generar economías.
Este día se presentará la iniciativa en el Congreso del Estado y en cuanto se vote tendrá sentido y efecto.
Sergio Ramírez Robles, polémico, pero eficaz operador de medios de la administración estatal, cumplió su ciclo y se retira por voluntad propia en busca de nuevos espacios.
Marcelo, que acaba de cumplir 38 años de edad, viene acompañando al gobernador Rafael Moreno Valle desde los tiempos del Grupo Finanzas.
De entrada: es un experto en branding y es especialista en estrategias de posicionamiento.
A los 28 años se hizo cargo del proceso de Entrega-Recepción de la entonces Secretaría de Finanzas, Administración y Desarrollo Social.
Es fundador de Iluminare, única firma en México especializada en Personal Branding.
En 1996, a los 22 años de edad, fue colaborador del Departamento de Imagen y Prensa del gobernador de Massachusetts, William F. Weld.
Es maestro con honores en Comunicación Política en la reconocida universidad Emerson College, ubicada en Boston, Massachusettts, misma que se enfoca a la comunicación y a las artes.
Entre los alumnos notables de esa universidad se encuentran Spencer Tunick, Jay Leno y Glenn Branca.
De estilos totalmente opuestos, Sergio y Marcelo han cubierto las expectativas de Moreno Valle en varios aspectos.
Frente a la mediocridad marcada de Norberto Tapia, primer operador del gobernador, Ramírez Robles instrumento una estrategia singular.
Y es que se enfrentó a un buen número de periodistas a través de las celebérrimas cartas aclaratorias y del Twitter.
Todos los días, a todas horas, el vocero del gobernador enfrentó comentarios, señalamientos y análisis con su particular estilo: una mezcla de beligerancia e ironía.
Cierto: su estilo disgustó a muchos, pero nunca dejó de hacer las puntualizaciones que le interesaban al gobierno.
Su punto más crítico fue cuando demandó por daño moral a dos periodistas locales.
Con la llegada de Marcelo se da un viraje interesante en la relación medios-poder.
Y es que la beligerancia es un tema que no existe en la agenda del nuevo operador.
Será interesante ver cómo se mueven las cosas a partir de la creación formal de “Puebla Comunicaciones”.
Desde ya se han empezado a cruzar las apuestas en varios sentidos.
Las dudas matan.
