En la Secretaría de Educación Pública (SEP) estatal se han hecho los ajustes para que Víctor Manuel Barceló asuma la titularidad en caso de que el próximo lunes, el actual secretario del ramo, Luis Maldonado Venegas se incorpore al gobierno federal. Dicha previsión se ha tomado pese a que todavía se ignora si el segundo de estos funcionarios pasará a ser parte del equipo de Emilio Chuayffet Chemor, quien se perfile a dirigir la política educativa de la administración de Enrique Peña Nieto.
Ayer trascendió que los dirigentes seccionales del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) de todo el país han sido citados a la Ciudad de México, en donde permanecerán los días jueves y viernes para que la organización gremial defina cuál va a ser su relación con Chuayffet Chemor, quien ya fue secretario de Educación en el estado de México y es uno de los principales integrantes del llamado Grupo Atlacomulco, el cual será el que controlará el Poder Ejecutivo federal.
De las definiciones que haga el SNTE dependerá la posibilidad de que Maldonado ocupe un puesto en la SEP federal, ya que él pertenece al grupo político de la presidente del sindicato magisterial, Elba Esther Gordillo Morales, y su designación en el gobierno federal se interpretaría como una posición que se estaría cediendo, de parte de Enrique Peña Nieto, a “la maestra”.
Esa relación de Gordillo Morales con Maldonado Venegas no está en tela de duda. Dirigentes del magisterio cuentan que a finales de 2011, en un crucero que organizó la dirigente del SNTE con un nutrido grupo de secretarios seccionales, definió lo siguiente:
Gordillo les dijo a los dirigentes que si prosperaba la entonces alianza electoral que había entre el Partido Nueva Alianza (Panal) y el PRI, y se lograba el triunfo de Enrique Peña Nieto, el sindicato tenía aseguradas varias posiciones políticas importantes. Entre las cuales enlistó a la SEP federal que, dijo, sería para alguien directamente propuesto por el sindicato, y entre los posibles políticos que podían llegar a ese cargo mencionó a Luis Maldonado Venegas.
También se señaló que el ex dirigente del SNTE 51 y actual diputado local, Guillermo Aréchiga Santamaría, llegaría a ser senador.
Al romperse la alianza del Panal y el PRI, por convenir a los intereses de la primera de estas fuerzas políticas, se “cebó” el proyecto de que Luis Maldonado fuera titular de la SEP federal y Guillermo Aréchiga integrante de la Cámara Alta.
Sin embargo, el SNTE acabó operando electoralmente a favor de Peña Nieto y eso le sigue dando posibilidades a Elba Esther Gordillo de proponer a funcionarios de alto nivel en el gobierno federal. Tal como ocurrió en la administración de Felipe Calderón, en la cual “la maestra” ubicó a su yerno, Guillermo González, en una de los puestos de mayor poder dentro de la SEP.
Ahora, sigue abierta esa posibilidad con Luis Maldonado Venegas quede ubicado en una posición de privilegio dentro de la SEP federal.
El principal obstáculo para que eso ocurra es que Maldonado no es parte del grupo de Chuayffet Chemor y se ha interpretado que el arribo del ex gobernador mexiquense a la SEP es para que exista un titular de mano dura que no se deje someter fácilmente por el SNTE, pese a que existe una relación estrecha entre “la maestra” y Peña Nieto.
Y es que se comenta que Peña Nieto no quiere que le ocurra lo mismo que a Felipe Calderón, quien fue excesivamente complaciente con “la maestra”, lo cual derivó en que pasaron ambos de ser aliados, al inicio del sexenio que está por fenecer, a ser rivales políticos, y por esa razón el mandatario en su última semana en el poder se la ha pasado fustigando al magisterio al que acusa de ser causante –exclusivo– del atraso educativo del país.
De todos los funcionarios de la SEP había tres que estaban en la posibilidad de ser los sucesores de Maldonado, en caso de que deje esa dependencia. Ellos son Víctor Manuel Barceló, Jorge Benito Cruz Bermúdez y María del Carmen Salvatori Bronca.
Hasta hace un par de meses, en la SEP se creía que el sucesor de Maldonado sería el subsecretario de Educación Media Superior, Jorge Cruz Bermúdez, quien es un personaje poco destacado en el manejo de políticas educativas, pero siempre ha sido parte del grupo político del actual titular de esa dependencia.
Luego se mencionó que habían subido los bonos de la subsecretaria de Educación Superior, María del Carmen Salvatori Bronca, sobre todo a raíz de que los rectores de varias universidades quedaron complacidos con la nueva Ley de Educación Superior, en la cual se estableció que la enseñanza debe ser laica y se eliminó algunos componentes del proyecto original que permitía fomentar un sistema educativo de corte religioso.
Al final se sabe en “radio pasillo” de la SEP que se decidió por Víctor Manuel Barceló por su cercanía al gobernador Rafael Moreno Valle Rosas, pero sobre todo porque es un político cuyo primer trabajo fue el de docente, y en Tabasco, antes de ser gobernador interino, fue encargado del área de construcción de espacios educativos.
Barceló ha dirigido la parte neurálgica de la SEP que es la subsecretaría de Educación Básica, en la cual se maneja 80 por ciento de los más de 17 mil millones de pesos del presupuesto destinado al sistema público de enseñanza. El hecho de que no haya quejas en el manejo de esa área es el factor que lo catapultó para ser el seguro candidato a suplir a Maldonado cuando deje la secretaría.
Y esa condición no está en función exclusivamente de la posible salida de Maldonado para ir a la SEP, sino también al ente hipotético escenario de que el actual secretario de Educación en algún momento acabe supliendo a Fernando Manzanilla al frente de la Secretaría General de Gobierno.
Sobre todo porque no está descartado que Manzanilla Prieto sea candidato a alcalde de la ciudad de Puebla, sobre todo ahora que el aspirante mejor posicionado, Antonio Gali Fayad, está siendo atropellado por la mala calidad de las obras del Metrobús.
